Cómo sería la reforma migratoria

Univision.com* | Jan 24, 2013 | 1:50 PM

Demócratas, republicanos y la Casa Blanca trazan camino que llevaría a millones de indocumentados a un estado de legalidad

El resultado de la elección del 6 de noviembre no sólo le dio al presidente Barack Obama un segundo mandato de cuatro años, sino que abrió nuevamente el debate de la reforma migratoria.
El 20 de septiembre, en un Encuentro con Univision en la Universidad de Miami, el mandatario se comprometió a empujar en el Congreso un proyecto de reforma migratoria comprensiva en 2013, y reconoció que el no haberlo conseguido durante su primer mandato había sido el mayor fracaso de su administración.
Tras ser reelecto, demócratas y republicanos reconocieron, de una u otra manera, que el tema decide quien llega a la Casa Blanca. Y anunciaron la reanudación de conversaciones suspendidas en 2010 y la activación de debates para conseguir los votos necesarios en ambas cámaras del Congreso y aprobar la esquiva reforma migratoria.
Pero, ¿cómo sería el proyecto? ¿A quiénes beneficiaría? ¿Los 11 millones de indocumentados calificarían? ¿Quiénes se quedarían afuera? ¿Y qué hará el gobierno con quienes no puedan transitar por el camino de la legalización? ¿Y cuánto costaría recibir los beneficios de la reforma migratoria?
Te explicamos los detalles más importantes hasta ahora detallados por los principales actores de la reforma migratoria, pero advertimos que, por el momento, no ha sido presentado ningún proyecto de ley en el Congreso.
Cuántos planes habrían
Hasta ahora se han perfilado tres ideas de planes migratorios: uno anunciado por los senadores Charles Schumer (demócrata de Nueva York) y Lindsey Graham (republicano de Carolina del Sur, quienes el 11 de noviembre dijeron que habían retomado conversaciones suspendidas en 2010; un segundo plan lo promueve la Casa Blanca y el presidente Obama, instancia que dialoga con un grupo bipartidista del Congreso; y un tercero que recoge los principios señalados por el senador Marco Rubio (Florida).
Un cuarto plan, respaldado por republicanos en el Senado encabezados por John Cornyn (Texas), fue detenido a principios de diciembre porque, en opinión de la mayoría demócrata en esa instancia del legislativo, no incluía una vía de legalización para indocumentados.
Y un quinto proyecto estaría siendo analizado por representantes demócratas y republicanos de ambas cámaras con la idea de generar un plan bipartidista basado en los planes Schumer-Graham, la Casa Blanca y posturas republicanas menos amplias.
Quiénes calificarían
El plan Schumer Graham. Señala que los indocumentados que lleven tiempo en el país, hablen inglés y carezcan de antecedentes criminales, podrán optar a legalizar sus permanencias previo fichaje de antecedentes y pago de multas por la estadía sin papeles. Agrega que una vez fichados y aprobados, deberán colocarse en la cola para conseguir un cupo de visa para obtener la residencia, espera que puede dilatar hasta 10 años. Una vez conseguida la green card, deberán esperar cinco años para optar por la ciudadanía estadounidense.
El plan de Obama. La Casa Blanca dibuja un plan similar al esgrimido por Shumer y Graham: permitir que indocumentados que llevan tiempo en el país, hablen inglés, carezcan de antecedentes criminales y paguen una multa puedan obtener la residencia legal. Y que una vez consigan la green card y cumplan el plazo requierido de cinco años de permanencia ininterrumpida, opten por gestionar la ciudadanía estadounidense.
El plan de Rubio. Sólo calificarían aquellos que carecen de antecedentes criminales quienes, tras el pago de multas, podrán optar para recibir un estatus migratorio de no inmigrante temporal. Y luego de un “tiempo significativo” podrían optar a una residencia permanente o green card. No menciona una vía hacia la ciudadanía. Tampoco aclara cuánto sería el tiempo de permanencia como extranjero no inmigrante antes de iniciar el proceso para pedir la residencia permanente. Subraya que la legalización de estos indocumentados no se hará a través de una vía especial, “sino a través del proceso de inmigración legal nuevo y modernizado que imaginamos”.
Quienes no calificarían
El plan Shumer-Graham. No dice qué hará con aquellos indocumentados que no califiquen para regularizar sus permanencias.
El plan de Obama. Al igual que el plan Schumer-Graham, no señala en concreto qué sucederá con los indocumentados que no reúnan los requisitos para legalizar sus permanencias. Pero advierte que continuará con su política de deportaciones que prioriza en aquellos que han cometido delitos criminales graves.
El plan de Rubio. Explica que aquellos indocumentados que han cometido delitos graves en Estados Unidos, deben ser encontrados, arrestados y deportados.
Las prioridades
El plan Schumer-Graham. No prioriza en indocumentados. El borrador de 2010 que fue retomado el 11 de noviembre de 2012, menciona que sólo aquellos inmigrantes que llevan tiempo, pagan impuestos, hablan inglés y carecen de antecedentes criminales podrán optar por regularizar sus estados de permanencia. Y promete una "tolerancia cero" para los delincuentes que cometan delitos.
El plan de Obama. Tampoco prioriza en un grupo específico de indocumentados. Señala que calificarían todos aquellos inmigrantes sin papeles que llevan tiempo en el país, pagan impuestos, hablan inglés y carecen de antecedentes criminales, quienes podrán optar por la residencia permanente, y después de cinco años de recibida podrán iniciar el trámite de la ciudadanía.
El plan de Rubio. Prioriza beneficios para la inmigración legal. Busca agilizar y simplificar el proceso que permite a los inmigrantes legales quedarse en Estados Unidos. También un programa de trabajadores agrícolas temporales, que ingresen y salgan del país una vez concluidos sus contratos. Y un programa de visas para atraer y retener a más empresarios, inversionistas y trabajadores altamente calificados en los campos de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.
Verificación de empleo
El plan Schumer-Graham. Incluye el uso obligatorio del sistema federal E-verify, para verificar si el trabajador de una empresa tiene autorización para trabajar legalmente en Estados Unidos. La herramienta es manegada por la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración de Estados Unidos (USCIS). La base de datos está interconectada con el FBI y la Administración del Servicio Social (SSA).
El plan de Obama. Incluye la verificación obligatoria, al igual que el plan Schumer-Graham.
El plan Rubio. Menciona la creación de un mecanismo eficaz de la aplicación de la ley en el lugar de trabajo, pero no indica si ese mecanismo será implementado dentro del E-Verify o se implementará un nuevo sistema.
Dream Act.
El plan Schumer-Graham. Incluye. dentro de la reforma migratoria, a los dreamers o soñadores, jóvenes indocumentados que ingresaron siendo niños a Estados Unidos.
El plan de Obama. También los incluye como parte de la reforma migratoria compensiva.
El plan de Rubio. En junio de 2012 el un estudio del Immigration Policy Center (IPC) precisó que, de acuerdo con declaraciones del propio senador de Florida y su personal acerca del Dream Act, sugiere que los estudiantes indocumentados que se favorezcan (de acuerdo a requisitos de edad, ingreso y carencia de antecedentes criminales, entre otros), reciban un estatus legal temporal de permanencia en el país, que será válido mientras estudien en la universidad o ingresen a las Fuerzas Armadas.
En las opiniones sobre la reforma migratoria publicadas en el diario La Opinión de Los Angeles, no los menciona específicamente, pero se presume que están incluidos dentro de los beneficios que se otorgue a los indocumentados que llevan tiempo, hablan inglés y carecen de antecedentes criminales.
Identificación biométrica
El plan Schumer-Graham. Mecanismo para perseguir la inmigración indocumentada (aquellos que no califiquen para regularizar sus permanencias) y facilitar el proceso de verificación de empleo. Propone un carné biométrico de identidad obligatorio. El documento, indica, será a prueba de fraude y contendrá información proporcionada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la Administración del Seguro Social (SSA).
El plan de Obama. No lo menciona.
El plan de Rubio. No lo menciona.
Multas
El plan Schumer-Graham. Menciona dos: una al comienzo del proceso de legalización, que constituiría el cumplimiento de una sanción por haber memanecido ilegalmente en Estados Unidos. Y una segunda multa al momento de recibir la residencia. En 2010 se mencionó que en ambos casos la infracción sería de una cantidad entre $1,000 y $2,000.
El plan de Obama. Menciona multas, pero no indica cuántas ni el monto en cada caso.
El plan de Rubio. Menciona una sola multa, y que el monto de este castigo o sanción debe ser “significativo por violar nuestras leyes”.
Ciudadanía
El plan Schumer-Graham. Indica que todos los indocumentados que alcancen la residencia permanente pueden luego gestionar la ciudadanía estadounidense. No incluye restricciones, excepto aquellas contenidas en la ley de inmigración.
El plan de Obama. Subraya que la ciudadanía es pieza clave en su reforma migratoria, que todos los indocumentados que califiquen para legalizar sus permanencias, primero opten por la residencia permanente. Cinco años después de obtenida, podrán gestionar la ciudadanía estadounidense.
El plan de Rubio. Sólo menciona que aquellos indocumentados que califiquen, podrán gestionar un estado de no inmigrante y, después de un “tiempo significativo”, gestionar la residencia permanente. No incluye y no menciona la ciudadanía como uno de los beneficios para los indocumentados en su plan de reforma migratoria.
Seguridad fronteriza
El plan Schumer-Graham. Propone una frontera hermética aumentar el número de agentes en la Patrulla Fronteriza y la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE). Agrega aumentar la unidad de control del E-Verify y mejorar los sistemas de control en los puertos de entrada a Estados Unidos, entre otros. Agrega dotar de tecnología de punta a la Border Patrol para asegurar la frontera y detener el flujo de inmigrantes indocumentados.
El plan de Obama. En 2012 la Administración Obama gastó cerca de $18 mil millones en el cumplimiento de leyes migratorias y vigilancia fronteriza para, entre otras medidas, detener el tránsito y tráfico de indocumentados, reveló un estudio del Migration Policy Institute (MPI). La cifra supera en por lo menos 24% lo gastado por otras agencias federales, entre ellas la Policía Federal de Investigaciones (FBI), la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y el Servicio Secreto. El gobierno asegura que la frontera ya está controlada y que mantendrá las políticas, entre ellas la de deportaciones, con énfasis el extranjeros con récord criminal. En los últimos cuatro años Obama ha roto todos los récords de expulsiones. El último en 2012, con casi 410 mil.
El plan de Rubio. Propone que antes de activar un proceso para legalizar a indocumentados, primero se debe certificar “que se han logrado avances significativos para el control de la frontera y el gobierno federal ha implementado un sistema de verificación de empleo viable y un sistema para asegurar que nuestros visitantes no se quedan más del tiempo de bienvenida con sus visas vencidas”.
Tiempos de espera
El plan Schumer-Graham. Si bien no menciona cuánto tiempo demorarían los indocumentados en legalizar sus permanencias, se pueden calcular algunos plazos. Por ejemplo, una verificación de antecedentes dilataría de tres a seis meses, el trámite de la residencia pudiera demorar hasta 10 años (dependiendo de un cupo de visa disponible) y la ciudadanía cinco años después de recibir la green card. El trámite tarda de seis a nueve meses. En total, un indocumentado tardaría entre 16 y 18 años en convertirse en ciudadano de Estados Unidos.
El plan de Obama. Es similar al plan de los senadores Schumer-Gramar, aunque con algunas diferencias, ñpor ejemplo, en el caso que el proyecto incluya a los familiares inmediatos (cónyuges e hijos solteros menores de edad y padres) de ciudadanos estadounidenses que pidan la residencia, quienes a partir del 4 de marzo no les cae encima la ley del castigo, que los obligaría a permanecer 10 años fuera desde el momento cuando salgan a buscar la residencia una vez sea otorgada.
El plan de Rubio. No menciona cuánto tiempo demoraría la gestión del estatus de no-inmigrante temporal ni el tiempo que deberá esperar el indocumentado para poder iniciar el trámite de la residencia permanente. Pero se estima que podría dilatar unos 15 años en total y los favorecidos no tendrían acceso a la ciudadanía estadounidense. Sólo explica que sería un tiempo significativo.
Nota: En el curso de 2012 y después de la reelección de Obama, varios legisladores han sugerido ideas o enmiendas que debería contener o incluir la reforma migratoria. Pero no hay indicios, por ahora, que se estén elaborando anteproyectos para luego ser enviados al Congreso.
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