Sotomayor, orgullosa de sus raíces latinas

Univision.com | Jan 20, 2013 | 12:00 PM
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Juez Sonia Sotomayor habló con Jorge Ramos de su nuevo libro Mi mundo adorado. Además, del control de armas, la SB 1070 y el estatus político de Puerto Rico

La primera juez hispana de la Corte Suprema de Justicia de EEUU habló con Jorge Ramos en Al Punto

La magistrado Sonia Sotomayor habló en Al Punto con Jorge Ramos. La plática fue franca, abierta. Habló de su familia, sus recuerdos de niña, del amor por Puerto Rico y del miedo a la muerte cuando supo que padecía diabetes tipo 1. Compartió recuerdos plasmados en sus memorias titulas “Mi mundo adorado”, libro que acaba de ser publicado.
Sotomayor, hija de puertorriqueños, nació en el Bronx, Nueva York el 25 de junio de 1954. El presidente Barack Obama la nominó el 26 de mayo de 2009 para reemplazar al juez David Souter. Su padre murió cuando ella tenía nueve años y  se crió con su madre, Celina, con quien comparte una amistad inquebrantable.
Al comienzo de la entrevista, Sotomayor dejó en claro que con su libro pretende mostrar que es una mujer como cualquier otra, y que cuando pequeña jamás cruzó por su cabeza que se convertiría en la primera hispana en llegar a la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, menos aún prestarle juramento, el domingo, al vicepresidente Joe Biden.
“Los dos eran pensamientos tan extraños. Estoy encantada de esta oportunidad”, dijo llena de orgullo.
Al final de la charla, Ramos le preguntó si era cierto lo que escribió al final de sus memorias, de que el mejor remedio para el mal de amores fue aprender bailar. Sotomayor soltó una carcajada y dijo que sí, y mencionó la salsa. Ramos le preguntó si sabía bailar bien y ella respondió que no estaba segura si lo hacía bien, que aprendió que bailaba mal, pero que si miraba con atención a su compañero y lo seguía, “parece que bailo bien”.
“Si le ponemos música, no puedo creer que la juez va a bailar aquí, ¿verdad?”, preguntó Ramos. Sotomayor le pregunto de inmediato si sabía bailar, recibiendo por respuesta un reto: “No sé. Pero si se para, yo me paro”. Entonces la magistrado se puso de pié no sin antes responder el desafío: “Si tú te quieres parar, me paro yo a bailar contigo”.
La entrevista
Esta es la transcripción de la entrevista que el periodista Jorge Ramos le hizo a la juez Sonia Sotomayor en su despacho en el máximo tribunal de justicia, en Washington DC.
Jorge Ramos: Gracias por hablar con nosotros.Sonia Sotomayor: Gracias por tenerme.
Jorge Ramos: En español siempre hay debate sobre si es juez o jueza. ¿Qué prefiere?Sonia Sotomayor: Juez.
Jorge Ramos: ¿Juez?Sonia Sotomayor: Juez. No sé por qué. Creo que es la palabra que escuché cuando era niña y se me ha quedado como que esa es la palabra que quiero usar.
Jorge Ramos: Bueno, además, al igual que la palabra presidente, que puede ser usada indistintamente.Sonia Sotomayor: Exactamente. Y pienso yo que si uno quiere un juez, no va a importar tanto si es un hombre o una mujer. Los dos deben de ser imparciales.
Jorge Ramos: ¿Está emocionada de que va a tomar juramento al vicepresidente Joe Biden?Sonia Sotomayor: No le puedo decir cuánto. Estaba pensando yo hace unos días cuál cosa yo esperaba menos cuando niña. ¿Ser juez de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos o participar en el juramento del vicepresidente de los Estados Unidos? No creo que cualquiera de las dos cosas me podría imaginar. Los dos eran pensamientos tan extraños. Estoy encantada de esta oportunidad.
Jorge Ramos: Leí su libro, completo. Leí la versión en español y me sorprendió que es un libro muy íntimo, muy personal. Se abre se una forma sorpresiva para muchos. Habla con mucha dureza de la niña que a los siete años sabe que se puede morir porque le dio diabetes, y de su padre que se muere (cuando usted tenía) a los nueve años, y de su madre. En la primera línea del libro dice que se levanta gritando. ¿Por qué expone tanto a su familia? ¿Por qué se abre tanto?Sonia Sotomayor: Porque es la familia de todos nosotros. Yo no conozco una familia, en este mundo, que sea perfecta. Porque no conozco una persona que sea perfecta. Yo menos. Pero no la conozco. Y quería que la gente que leyera este libro al fin conocieran a Sonia como Sonia es de verdad, no como este modelo en el cielo que han visto en la televisión. Pero un ser humano que tiene muchas fuerzas y que también tiene sus limitaciones. Y a saber también (de) la madre que piensa que un día no hizo las cosas bien con sus hijos, y que se siente mal, y que piense: ¿sabe una cosa?, si, voy a hacer errores, pero no es el fin del mundo. Quiero a mi hijo o a mi hija, nosotros vamos a manejar nuestra relación. Y le voy a dar un ejemplo de eso… La manera en que mami y yo hemos caminado mi vida juntas…
Jorge Ramos: Usted dice que la ven como un modelo casi en el cielo. ¿Usted cree que lo que la gente se imagina de Sonia Sotomayor no es la verdadera? O sea hay una gran diferencia entre la juez o el juez Sotomayor y la que estoy viendo ahora?Sonia Sotomayor: Pienso yo que después de este libro van a conocer a Sonia. Y pienso yo, digo la historia en el libro de que por muchos, muchos años yo no era muy abierta con la gente. Casi nunca aceptaba darle un beso a una persona, casi nunca recibía un abrazo. Un día yo me fijé que no era la manera que yo quería seguir con mi vida. E invité a los niños de mi vida a enseñarme a dar abrazos, enseñarme cómo ser más abierta. Mañana, pienso, cada persona que lea este libro va a decir: “Yo siempre sabía que esa era Sonia”.
Jorge Ramos: En el libro usted dice que quería envejecer sin encanecer, recordando a su abuela.Sonia Sotomayor: Exactamente. Y estoy muy cerca de eso.
Jorge Ramos: Yo no lo he logrado. Sin embargo, una parte que impresiona mucho es cuando usted tiene siete años y se da cuenta que tiene diabetes tipo 1, y en realidad se da cuenta que se puede morir muy joven. ¿Cómo cambia la vida de un niño cuando se da cuenta que su vida no puede ser tan larga? ¿Tiene miedo de morir?Sonia Sotomayor: No se si a los siete (años) yo entendía complemente que era la cosa de uno morir. Los niños de esa edad, pienso yo, porque era yo así, uno oye la palabra, pero entenderla complemente no. Entendía a los siete, fue que mi vida iba a cambiar, que iba a perder mi independencia, que no me podía ir a quedar con mi abuelita, pero porque más nunca abuelita me iba a dar mi insulina y yo no quería perder esa oportunidad. Ahora, el miedo de morir es el miedo que me enseñó a mí saber que uno tiene que tomar y apreciar cada momento de su vida. Me hizo a mi entender que yo no sabía cuánto tiempo tenía en esta vida y que quería hacer lo más que podía cada día de mi vida. Ahora, yo he perdido el miedo de morir.
Jorge Ramos: ¿No tiene miedo de morir?Sonia Sotomayor: No. No más diferente que las otras gentes, a decir, si Dios quiere no me va a dar una enfermedad. Tengo todavía muchos años. Pero todavía tengo la determinación de vivir mi vida completamente.
Jorge Ramos: Cuando muere su padre, su madre dice: “se lo llevó Dios”. Y yo no la veo tan convencida a nivel religioso en esa época. ¿Usted cree en Dios y en el diablo, en el cielo y en el infierno?Sonia Sotomayor: En ese día y todavía (creo).
Jorge Ramos: ¿Lo sigue creyendo?Sonia Sotomayor: Lo sigo creyendo.
Jorge Ramos: ¿Como la niña del colegio católico al que fue al Sagrado Corazón?Sonia Sotomayor: Fui así; todavía soy así.
Jorge Ramos: ¿Lo sigue creyendo, es decir, cree en el diablo, cree en el infierno?Sonia Sotomayor: Creo en el bueno y en el malo. Creo que las gentes podemos elegir el camino en la vida que queremos hacer. Podemos hacer el bien, tratar decentemente a la gente con la cual tenemos una relación, vivir una vida dando en vez de recibiendo. Uno puede elegir cómo vivir, al bueno y al malo. Ahora, si ahora me dice esos son los ángeles o el diablo, no sé si lo pienso de esa manera. Pienso un poquito más sofisticada. Entender el concepto, que el concepto es uno que uno puede como ser humano tiene que hacer la decisión de la manera que quiere vivir esta vida.
Jorge Ramos: Su madre le decía una frase que repite el libro. Celina le decía: “Tienes que tener una educación, es la única manera de salir adelante en el mundo”.Sonia Sotomayor: Y eso lo creo hasta este día. No hay manera cómo uno pueda tener éxito sin educarse. Primero, la educación es importante para darle la oportunidad de trabajo, y de trabajo interesante, pero hay otra parte de la educación que mucha gente se olvida. La gente más interesante, la gente con la cual yo quiero pasar el tiempo, son la gente que está educada y que puedan hablar de temas de importancia. La educación abre no solamente la oportunidad de trabajo, pero las oportunidades de crecer como un ser humano.
Jorge Ramos: O sea no hay destino, no hay suerte.Sonia Sotomayor: Exacto. En la vida siempre hay un poquito de suerte.
Jorge Ramos: Porque usted dice: la suerte depende de la habilidad.Sonia Sotomayor: Exacto. Uno se tiene que poner en la posición (estar listo, para), que la suerte venga a uno.
Jorge Ramos: En el libro hay muchos incidentes en los cuales usted habla muy bien, se siente contenta de ser latina, y otros en el que dice que ser latina le ha tenido problemas. Usted demanda a una firma de abogados que sugiere que usted ocupó el puesto únicamente por ser latina. ¿Le ha servido ser latina?Sonia Sotomayor: Qué palabra usar… No estoy peleando sobre la palabra por una razón solamente. El ser latina es parte de cada partícula de esta piel. Es tanto aparte de mí que no hay como separar las dos cosas. Al decir que ha tenido beneficio para mi no hay una Sonia si no es latina. Y la Sonia que es latina a mi me gusta.
Jorge Ramos: Hablando sobre los programas de Acción Afirmativa, usted dentro del mismo libro tiene un debate. A veces me da la impresión que los programas de acción afirmativa son buenos y que sirvieron a usted, y a veces tengo la sensación de que está diciendo: eso no importa, yo logré lo que tengo, soy jueza por lo que yo hice, no por ser latina. ¿Dónde está usted?Sonia Sotomayor: En las dos cosas. Me abrieron la puerta.
Jorge Ramos: ¿Princeton, Yale?Sonia Sotomayor: Princeton, Yale, Affirmative Action. Entrando la puerta esa fue una ayuda tremenda. Pero lo que yo hice, lo hice yo cuando entré. Y eso es la actitud que trato de enseñar en este libro. Uno no puede pensar cómo yo llegué hasta este momento, (sino) lo que tiene que pensar es qué voy a hacer con este momento. Es la misma cosa cuando estábamos hablando de elegir el bueno o el malo, es la misma cosa con la vida de uno. Hay mucha gente, hay muchas situaciones que te abren la puerta para ti. De veras, eso no es la importancia. La importancia es qué hace uno.
Jorge Ramos: Usted siempre ha tenido que demostrar doblemente que vale y que sabe, y que puede ser jueza por el simple hecho de ser latina o porque seamos latinos, por ser miembros de una minoría que tenemos que demostrar más que otros lo que hacemos y lo que sabemos.Sonia Sotomayor: Pienso que lo tenemos que hacer porque hay muchos que piensan que no lo podemos hacer. Hay mucha gente que creen que el latino no tiene la capacidad de hacer las cosas bien. A mi no me importa ser juez de la Corte Suprema o ser alguien que guía un Taxi. Le puedo decir que la primera cosa que pasa si un guía tiene un accidente, no dicen: ese guía no estaba poniendo atención. Lo que van a decir es que ese latino no pone atención. El latino va a ser primero.
Jorge Ramos: Tengo la impresión en el libro de que a veces usted se queja, protesta y denuncia porque fue discriminada. Me parece tan poco probable que usted se hubiera dejado discriminar.Sonia Sotomayor: No me deje discriminar.
Jorge Ramos: Le decían ají, por revoltosa, como usted dice.Sonia Sotomayor: Y todavía soy así. Tengo mucha, mucha energía. La tuve cuando estaba en la y la sigo teniendo ahora.
Jorge Ramos: Y luego en el libro, uno de sus colegas la insulta y le dice “bruja”, estoy citando. Son palabras muy fuertes.Sonia Sotomayor: Sí, son fuertes.
Jorge Ramos: Y en inglés, si la traducción fue correcta es “tough bitch”. ¿Por qué la insultaban?Sonia Sotomayor: Tengo un carácter fuerte. A mi, you dont push me around, no me permito que la gente piense que yo no tengo valor. Y cuando uno tiene valor hay mucha gente que piensa que eso es una cosa mala si es mujer, porque las mujeres no deben de decir mucho, o dejarse mucho o demandar mucho.
Jorge Ramos: Usted nunca se dejó.Sonia Sotomayor: No. Y no pienso que hay razón no solamente para las mujeres, pero para cualquier latino de dejar que la gente piense de ellos que no tienen valor. El valor es tener orgullo de lo que uno es, y ese orgullo para mí insisto, que sea duro, que sea fuerte.
Jorge Ramos: Tengo algunos temas en los que, si me paso, usted me para. Y estoy seguro que me va a parar. En Princeton usted escribió un ensayo sobre Puerto Rico, y por eso me atrevo a preguntarle si Puerto Rico debe ser el estado 51 de los Estados Unidos.Sonia Sotomayor: Esto es lo que pienso yo. Que quiero mi país de Puerto Rico enormemente. Perdón, no usé la palabra país de la misma manera en que la usan los mexicanos o los puertorriqueños. Lo uso como esa tierra mía. La tierra de Puerto Rico es muy importante para mí, yo la quiero muchísimo, quiero a su gente muchísimo. Este libro habla de ese amor. Yo sé una cosa de los puertorriqueños: tienen una pasión enorme y tienen una fuerza enorme. Lo que Puerto Rico determine que quieren hacer, eso van a hacer. Yo no sé lo que en el futuro quieren ellos hacer, cuándo lo van a hacer y de qué manera lo van a hacer, pero sé que lo van a hacer.
Jorge Ramos: Sobre otro de los temas, hay una niña muy pequeña, Ana Márquez, que murió en Connecticut (escuela Sandy Hook), junto con otros 19 niños y en Estados Unidos esto ha generado un enorme debate. La pregunta es que si ¿usted cree que la Segunda Enmienda de la Constitución nos permite a todos comprar las armas que queramos sin ninguna restricción o si hay restricciones?Sonia Sotomayor: Jorge, esa es la pregunta que va a llegar a la Corte, estoy segura, en poco tiempo. No puedo dar una opinión. Pero eso no quiere decir que el debate no debe de seguir. Somos ciudadanos y los ciudadanos deben tener y tomar un interés en su gobierno y en las preguntas que tiene la sociedad. Es importante que la conversación siga. Y yo me animo mucho cuando veo esa discusión entre la gente sobre lo que es mejor para el país. Ahora, la Corte va a decir una cosa, no sé lo que va a decir, pero sí sé que siempre es un beneficio para la sociedad si la gente, sus ciudadanos, tomean interés en lo que está pasando.
Jorge Ramos: Otro tema. Usted, cuando analizaron el caso de la ley migratoria de Arizona (SB1070), usted voto con la mayoría, 5 a 3, en la decisión que permite que la policía actúe como agente migratorio en Arizona, la prohibición “muéstrame tus papeles”. Yo sé que no puede hablar del caso y no le voy a hablar del caso. Pero por esa decisión hay muchos inmigrantes que los para la policía y son deportados. Entonces mi pregunta es, ¿usted, cuando vota, vota como latina? Es decir, ¿piensa en los efectos que esa decisión tiene en los latinos o se distancia y vota exclusivamente como juez pensando en la ley?Sonia Sotomayor: Es ninguno de los dos. Yo pienso como Juez de los Estados Unidos, de la Corte Suprema. Y estoy pensando en nuestra Constitución, en nuestros precedentes y en nuestro sistema de gobierno. Y eso me lleva a mis conclusiones. Ahora, yo soy parte de la sociedad, sé lo que algunos latinos sienten, se lo que algunos que no son latinos sienten. Uno tiene, reconoce que hay mucho sentimiento sobre cada caso que viene a la Corte. Nuestra respuesta algunas veces a algunos les gusta, otros lo les gusta. Uno no está haciendo decisiones para una persona sola, lo está haciendo para la sociedad. Lo que cree uno es que la respuesta (está basada en) la Constitución y las leyes debajo de ella.
Jorge Ramos: Le quería mostrar una foto que me impresiona mucho. Solo cuatro mujeres en la Corte Suprema de Justicia. Siendo 112 hombres, pero sólo cuatro mujeres. Cuando hay solo cuatro mujeres, ¿eso afecta todo? ¿Decisiones sobre aborto, libertad?Sonia Sotomayor: Yo no sé, porque lo que estado aquí han sido solo tres años. Es una broma. Pero voy a decirle una cosa. La juez (Ruth Bader) Ginsburg, que fue la segunda mujer en la Corte, ha estudiado los casos de la Corte por muchos años. Ella dice que en los temas de mujeres la Corte se ha atrasado en ver la igualdad de las mujeres y los hombres. Que ha sido la sociedad, que son el Congreso, el Presidente y las leyes, (son) quienes han traído a las mujeres a otro sitio. No se por qué. Ella habla de las razones que, piensa ella, pueden haber tenido un efecto o no. Pero en una charla que dio ella en el nombramiento de la jueza Elena Kagan, que es la más reciente mujer en la Corte… Y el presidente nos vino a visitar. Y al abrazar a la jueza Ginsburg, le dijo a ella que estuviera alegre porque le había traído a dos hermanas. Y ella le dice a él: “Señor Presidente, yo estoy muy, muy alegre de esto. Pero voy a estar más alegre cuando me traiga cinco hermanas”.
Jorge Ramos: Para terminar, regreso un poco al español. Le quería mostrar… Al principio comencé diciendo que usted había escrito un libro muy personal. Y nos sorprende tanto que habla hasta de su esposo, Kevin.Sonia Sotomayor: Sí, nos conocimos. Teníamos 16 años. Estuvimos juntos hasta uno o dos años después de la escuela de derecho.
Jorge Ramos: Cuando se separan, él escribe una frase durísima. Dijo: “Yo sabía que me querías, pero sentía que no me necesitabas”. ¿Es cierto? ¿Qué la hizo ser tan independiente?Sonia Sotomayor: Pienso que sí, que siempre ha dado esa impresión. Era parte de lo que tenía que ser, más abierta con mis emociones. Fueron las palabras de él (las) que me ayudó (ayudaron) a mi entender que hay una diferencia entre ser independiente y darle a otros la oportunidad de ayudarme. La necesidad no es una cosa que es contraria a la independencia. La ayuda la necesitamos todos, el amor lo necesitamos todos.
Jorge Ramos: Termino con esto. Usted dice que el mejor remedio para el mal de amores, fue aprender bailar.Sonia Sotomayor: La Salsa (ríe).
Jorge Ramos: ¿Y aprendió a bailar bien?Sonia Sotomayor: No se si bien. Aprendí que bailo mal. Pero si miro lo que está haciendo mi compañero y lo sigo a él, parece que bailo bien.
Jorge Ramos: Si le ponemos música, no puedo creer que la juez va a bailar aquí, ¿verdad?Sonia Sotomayor: ¿Tu sabes bailar?
Jorge Ramos: No sé. Pero si se para, yo me paro.Sonia Sotomayor: Ah, no, no. Si tú te quieres parar me paro yo a bailar contigo.
El ritmo de la Salsa inundó por un par de segundos la intimidad de la Corte Suprema de Justicia. Un poco de alma latina quedará grababa para siempre en la historia de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos.
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