Obama presionará al Congreso por una reforma migratoria con ciudadanía

Univision.com* | Jan 13, 2013 | 11:22 AM

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El Presidente Barack Obama ya está trabajando en una propuesta que genere apoyo en el congreso y que brinde oportunidades a los inmigrantes indocumentados.

La Administración avanza en conversaciones pese a que el la Cámara de Representantes no hay nada claro

El presidente Barack Obama planea presionar al Congreso en los próximos meses para que apruebe una reforma migratoria que incluya un camino a la ciudadanía, reportó el domingo el diario The New York Times.
El periódico agregó que el mandatario forzará al legislativo para que actúe rápido sobre el tema y dar una  solución comprensiva a la permanencia de los millones de inmigrantes indocumentados que viven en el pais.
El mandatario y los demócratas del Senado (que constituyen la mayoría) propondrán los cambios en un proyecto de ley integral, dijeron funcionarios. La iniciativa busca detener los esfuerzos de algunos republicanos que amenazan detener la iniciativa y sugerir a cambio pequeños y separados beneficios, como por ejemplo el amparo de ciertos jóvenes indocumentados conocidos como dreamers, o trabajadores agrícolas inmigrantes o extranjeros altamente calificados.
Fraccionar la reforma migratoria de esta manera sería mucho más factible de conseguir el respaldo del ala ultraconservadora del partido republicano, dijo el diario.
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Ciudadanos estadounidenses
The Nerw York Times dijo que Obama y los demócratas rechazan planes de reforma migratoria que dejan fuera el camino a la ciudadanía estadounidense para los extranjeros que no tienen un estatus de permanencia legal en Estados Unidos.
A pesar que en las últimas semanas Obama se ha centrado en el debate y negociaciones fiscales  y el control de armas, la reforma migratoria sigue siendo una prioridad, han señalado funcionarios de la Casa Blanca, dijo el periódico.
Añadió que altos funcionarios de la Administración trabajan silenciosamente en una propuesta de reforma migratoria amplia. Obama y legisladores de ambos partidos creen que durante los primeros meses de su segundo mandato, que arranca el 21 de enero, ofrecen las mejores perspectivas para la aprobación de leyes importantes sobre el tema migratorio.
Febrero sería el arranque
Las próximas semanas serán clave en Washington DC. El diario dijo que se espera que el mandatario presente un plan de reforma migratoria tal vez durante la rendición del Informe sobre el Estado de la Unión, en febrero, según funcionarios.
La Casa Blanca apuntó que su solución para los inmigrantes sin papeles no se trata de una amnistía, como muchos críticos insisten, porque incluiría multas, el pago de impuestos atrasados y otros obstáculos para los indocumentados que califiquen para regularizar sus permanencias en Estados Unidos.
El ala ultra conservadora republicana ha señalado que no está dispuesta a aceptar ningún tipo de amnistía para inmigrantes indocumentados, y que antes de hablar de reforma migratoria el gobierno debe primero asegurar las fronteras.
En 2012 el gobierno de Obama gasto más de $18 mil millones en medidas para ejecutar las leyes de inmigración, entre ellas la vigilancia fronteriza, el control de la inmigración indocumentada y su política de deportaciones.
En los cuatro años del primer mandato de Obama se han roto todos los récords de expulsiones, con un promedio anual de casi 400 mil. En 2012 fueron deportados casi 410 mil extranjeros indocumentados, conformó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Otros detalles del plan
The New York Times adelantó además que el plan de reforma migratoria de Obama incluiría de manera obligatoria el programa de verificación de empleo, conocido como E-verify, creado durante la administración del presidente George W. Bush (2001-2009) como parte de las medidas de seguridad adoptadas tras los ataques terroristas del 11 de septiembre.
El plan que presentaría Obama agregaría visas a la cuota anual vigente para aliviar retrasos y permitiría que inmigrantes sin estatus de permanencia legal altamente cualificados puedan quedarse en el país, y también crearía algún tipo de programa de trabajadores invitados.
Simultáneamente a los esfuerzos que realiza la Administración, un grupo bipartidista en el Senado también se ha reunido para redactar un proyecto de reforma migratoria integral, con el objetivo de introducir una iniciativa en marzo y someterla a votación antes de agosto.
El 11 de noviembre, cinco días después de la reelección de Obama, los senadores Charles Schumer (demócrata de Nueva York) y Lindsey Graham (republicano de Carolina del Sur, anunciaron la reactivación de conversaciones suspendidas en marco de 2010 sobre un plan de reforma migratoria que incluye una vía de legalización para millones de inmigrantes indocumentados y un camino hacia la ciudadanía, previo pago de multas, que sean fichados y que carezcan de antecedentes criminales, entre otros requisitos.
Asesores del Senado citados por el diario indicaron que los demócratas y la Casa Blanca negocian cuál de los dos proyectos de ley será presentado primero.
"Esto es tan importante en este momento para las dos partes, que ni el debate fiscal ni el debate sobre el control de armas se interpondrán en el camino", dijo Schumer.
Promesa rota
Durante la campaña 2008, el presidente Obama prometió que durante el primer año de su mandato (en 2009) empujaría una reforma migratoria en el Congreso. Pero otros temas de mayor interés nacional, entre ellos la crisis económica, las guerras en Irak y Afganistán y la reforma de salud, postergaron el compromiso. Y los republicanos reforzaron su postura de rechazo a cualquier vía de solución generosa para los indocumentados, llegando a sugerir incluso, por medio de uno de sus aspirantes a la presidencia, Mitt Romney, un plan de autodeportaciones.
El 20 de septiembre de 2012, durante un Encuentro con Univision celebrado en la Universidad de Miami, Obama reconoció que la ausencia de una reforma migratoria, como lo había prometido en 2008, se había convertido en el mayor fracaso de su administración.
Agregó que de ser reelecto en los comicios del 6 de noviembre de ese año, empujaría el proyecto y que trabajaría con el Congreso para lograr que sea aprobado por ambas cámaras del legislativo.
En octubre, tres semanas antes de la elección, Obama se comprometió a empujar la iniciativa inmediatamente después de asumir un segundo mandato, esto es en 2013. Tras la elección y su reelección, el mandatario ratificó la promesa y anunció que trabajaría con demócratas y republicanos para lograr que la iniciativa sea aprobada en el curso del primr año de su segundo mandato.
Dan Restrepo, uno de los principales asesores de Obama, dijo en diciembre que el presidente estaba trabajando en el proyecto que será presentado una vez tome posesión.
Mensajes republicanos
A las señales enviadas por los demócratas después de la elección de noviembre, los republicanos anunciaron que se sentarían a discutir el tema en el legislativo.
El presidente de la Cámara, John Boehner, anunció que era tiempo de encontrar una manera más positiva y un enfoque práctico para reparar el sistema migratorio, declaraciones que se sumaron al anuncio de Graham, quien días antes había comunicado la reanudación de conversaciones bipartidistas con Schumer para continuar con la redacción de un plan amplio de reforma migratoria.
Los partidarios de la reforma migratoria comprensiva dicen que los resultados de las elecciones del 6 de noviembre fueron determinantes para recuperar el tema, y que Obama está preparado para liderar la batalla.
"Los republicanos tienen que demostrar un enfoque razonable para comenzar a reconstruir su relación con los votantes latinos", dijo Clarissa Martínez de Castro, directora de  Política Migratoria del Consejo Nacional de La Raza (NCLR). "Los demócratas tienen que demostrar que pueden cumplir con la promesa", agregó.
Otros republicanos citados por el diario que están participando en el tema de la reforma migratoria, además de Graham, son Jeff Flake (Arizona), Mike Lee (Utah) y Marco Rubio (Florida), aunque no todos respaldan una vía para la ciudadanía de los inmigrantes indocumentados.
En cuanto a los demócratas que participan en reuniones de alto nivel, el diario citó a Richard J. Durbin (Illinois), Robert Menéndez (Nueva Jersey) y Michael Bennet (Colorado).
Schumer dijo que los demócratas han dejado en claro que “no aceptarán un proyecto” que deje fuera el camino a la ciudadanía para los indocumentados que califiquen en la reforma migratoria. Agregó que los senadores de ambos partidos se han visto "gratamente sorprendidos" por la rapidez con que las conversaciones se han llevado a cabo.
El ala dura
The New York Times reportó que el senador Rubio, convertido en una estrella del Partido Republicano respaldado por el movimiento ultraconservador Tea Party, ha hecho del tema migratorio una de sus prioridades, y que se trata de uno de los senadores que aboga por fraccionar o volver en pedazos la reforma migratoria.
Añadió que el senador de Florida ha estado preparando un proyecto de ley que daría estatus legal específico para los jóvenes inmigrantes ilegales, conocidos como Dreamers, que llegaron a Estados Unidos cuando eran niños.
Rubio dijo la semana pasada que el enfoque para fragmentar la reforma migratoria no se trataba de "una línea en la arena", y aseguró que insistiría en que cualquier medida de legalización no debe afectar injustamente a los inmigrantes legales.
Rubio propone otorgar un estatus temporal de permanencia para ciertos inmigrantes indocumentados quienes para conseguir los beneficios deben colocarse en la línea, pero les niega el acceso a la ciudadanía.
El ajuste de estado migratorio, en algunos casos demora más de 10 o 12 años conforme el actual sistema que depende de una cuota anual de visados administrados por el Departamento de Estado y cada mes se regula por el Boletín de Visas.
Rubio advierte una fuerte batalla en el Congreso con el tema de la reforma migratoria.
Mientras, en la Cámara de Representantes, controlada por os republicanos, el futuro de un proyecto de ley integral de reforma migratoria no está claro. El representante Phil Gingrey (republicano de Georgia), dijo que seguía oponiéndose a la "amnistía de ningún tipo".
Editorial de octubre
En octubre del año pasado, poco antes de la elección presidencial, The New York Times editorializo que la falta de una reforma desencadenó en el país una oleada antiinmigrante que impactó en al menos 20 estados, donde las asambleas legislativas incorporaron a sus agendas el debate de leyes locales para combatir la inmigración indocumentada.

Tras cuestionar la SB1070 de Arizona, y leyes similares aprobadas en Alabama, Utah, Carolina del Sur y Georgia, el diario dijo que estas leyes migratorias causan dolor no solo a los inmigrantes indocumentados, sino también los inmigrantes legales y los nativos de los estados afectados que lucen como hispanos y que ahora son mucho más vulnerables al acoso oficial.
Resaltó que la historia de Estados Unidos muestra que la asimilación es más eficaz que la deportación masiva. Y dijo que aunque la primera generación pudiera ser pobre, sus hijos crecerán y serán ciudadanos productivos y contribuyentes a los Estados Unidos.
“A menos que se les asuste y oprima, y se les prohíba trabajar, vivir e ir a la escuela”, indicó el periódico.
El diario aconsejó a otros estados que están tentados a aprobar leyes como la HB 56 de Alabama a que miren de manera detallada las consecuencias de lo que allí está sucediendo. “Nadie está ganando allí”, subrayó el rotativo, reiterando en la necesidad de revertir esto con una simple respuesta en el Congreso: una reforma migratoria comprensiva que incluya una vía hacia la ciudadanía.
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