El hombre tatuado en su totalidad que aspira a presidir la R. Checa

EFE | Jan 09, 2013 | 10:32 PM
Licenciado en Derecho, pintor, compositor, tatuado en casi todo su cuerpo y ahora aspirante a presidir la República Checa: Vladimir Franz es sin duda el candidato más llamativo en las elecciones que el país centroeuropeo celebrará los días 11 y 12 de enero.
Pese a que Franz no es uno de los que encabezan los sondeos - pues el economista socialdemócrata Zeman, de 68 años, y Jan Fischer, encabezan los sondeos-, el artista está ligeramente por encima de otro de los candidatos, Schwarzenberg, en las encuestas de intención de voto.
"Durante toda mi vida me he pronunciado mediante la expresión artística como compositor musical y como creador, sobre la evolución del mundo, de la sociedad, del hombre, del hombre en la naturaleza", explica este atípico candidato en una entrevista con Efe.
Una forma de relacionarse con el mundo que desde hace tiempo ya no le basta al dudar de "si es suficiente para los problemas de este mundo hablar sólo con el arte o entrar a participar como ciudadano".
La respuesta a esa pregunta ha sido una candidatura a la jefatura del Estado que ha contado con el aval de 75 mil personas.
Aunque estudió Derecho, Franz, de 53 años, orientó su vida hacia el arte para no tener que cooperar con el totalitarismo del entonces régimen comunista, al que aborrecía. Lejos del aspecto feroz que le da su rostro tatuado, Franz defiende "una sociedad educada, culta y tolerante, que no reivindique sólo derechos, sino que se asuma deberes", entre ellos el de la responsabilidad.
Sus adversarios
Los ex primeros ministros Zeman y Fischer encabezan los sondeos en la República Checa
Zeman es el principal favorito en la primera ronda de la presidenciales, después de resucitar viejas simpatías por su gestión pasada, don de gentes y sentido del humor. Como primer ministro al principio de la década pasada, estuvo asociado a momentos de gran auge económico, con crecimientos anuales cercanos al 6 %, pero no pudo coronar su carrera política llegando a la Jefatura del Estado.
Zeman fracasó en su primer asalto al Castillo de Praga, en 2003, por la falta de apoyo de sus correligionarios, y desde entonces se recluyó en su casa de campo.
Ahí se dedicó a escribir memorias, ajustar cuentas con sus colegas de partido -de los que se sintió traicionado-, y a comentar la realidad política, a veces de forma demoledora y mordaz.
Por su parte, Jan Fischer, vicepresidente del Banco Europeo para la Reconstrucción y Desarrollo (BERD), es el segundo candidato que mejor puntúa en los sondeos de opinión.
Dice sentirse avergonzado por su militancia en el Partido Comunista Checoslovaquia, del que formó parte durante casi una década, particular que borró de su currículo.
La entrada en política de este experto estadístico de 62 años se produjo en 2009, para sacar al país del marasmo, después de caer el gobierno de coalición de centro derecha de Mirek Topolanek, en plena presidencia de turno comunitaria.
Otro candidato es Karel Schwarzenberg, actual ministro de Asuntos Exteriores y presidente de la tercera fuerza parlamentaria TOP 09, trata de recabar el voto del centro derecha.
El viejo conde, de 75 años, es el que tiene la mejor tarjeta de visitas de cara al exterior, donde ha desarrollado una incansable actividad en Oriente Medio, Asia Central y fortaleciendo los vínculos con Estados Unidos.
Y el abogado y senador Jiri Dienstbier, de 43 años, que trata de hacerse hueco en la carrera presidencial con su retórica progresista, es el candidato oficial del Partido Socialdemócrata (CSSD), una formación que en los comienzos de la democracia se distanció del Partido Comunista de Bohemia y Moravia (KSCM).
Ahora el CSSD se ha escorado mucho a la izquierda -según algunos analistas se ha "bolchequizado"-, hasta firmar acuerdos de coalición con KSCM en algunos gobiernos regionales, tras los comicios de octubre pasado, lo que habría sido impensable hace una década.
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