Protestas en Egipto por decreto de presidente de ampliar sus poderes

Univision.com | Nov 24, 2012 | 11:37 AM

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Los manifestantes ocuparon la plaza Tahir se oponen a que el presidente Mohamed Mursi tenga poderes absolutos.

Casi con poderes absolutos

EL CAIRO, Egipto -Los partidos laicos y liberales, así como los movimientos revolucionarios, aseguraron el sábado que no abandonarán la plaza Tahrir de El Cairo hasta conseguir que el presidente egipcio, Mohamed Mursi, revoque su decisión de blindar sus poderes ante la Justicia.
El anuncio fue realizado en un comunicado firmado por quince formaciones, entre ellas el Partido de la Constitución, encabezado por el premio nobel de la paz Mohamed el Baradei; la Corriente Popular Egipcia, liderada por el excandidato presidencial Hamdin Sabahi; el Movimiento juvenil 6 de Abril y el Partido Socialdemócrata.
Acampan en la plaza Tahrir 
"Estas fuerzas han comenzado una acampada en la plaza Tahrir hasta que caiga la declaración constitucional, que debe ser rechazada por todo revolucionario patriótico y noble que tema por su país y su libertad, que fue lograda por los mártires con su sangre", subraya la nota.
Con el acta constitucional promulgada el jueves, Mursi se sitúa por encima de la ley, al declarar todas sus decisiones "inapelables y definitivas" y arrogarse el poder para tomar "cualquier decisión necesaria para proteger la revolución" de 2011, en la que fue derrocado Hosni Mubarak.
Asimismo, los firmantes rechazan las amenazas lanzadas por el Ministerio del Interior de intervenir para disolver la manifestación, por lo que advierten de que "una nueva masacre hará entrar el país en un oscuro túnel, de la que Mursi será responsable".
Estas fuerzas políticas califican la declaración constitucional de "fascista y dictatorial" porque otorga "poderes divinos sin precedentes en la historia de Egipto a un presidente, sin el control de ningún órgano, lo que le convierte en un nuevo faraón con prerrogativas ejecutivas y legislativas, también sobre el Poder Judicial".
En este sentido, dejaron claro que la sangre derramada desde la Revolución del 25 de Enero "no permitirá la vuelta de un nuevo faraón que esté sobre la ley y el Estado en defensa de los estrechos intereses de un grupo", en alusión a los islamistas Hermanos Musulmanes.
Por último, las quince fuerzas políticas convocaron a todas las partes de la sociedad a unirse a la acampada y a participar en concentraciones el próximo martes bajo el lema "Protejamos la revolución".
Decreto presidencial generó choques
Miles de simpatizantes y detractores del presidente Mursi se enfrentaron el jueves el en la peor demostración de violencia desde que ascendió al poder, al tiempo que él defendía la decisión de atribuirse un poder casi absoluto a fin de acabar con lo que denominó como "gorgojos que se comen a la nación de Egipto".
Los decretos que Morsi dictó el jueves han convertido meses de una creciente polarización en una abierta batalla campal entre los miembros de su Hermandad Musulmana y los liberales que temen una nueva dictadura. Algunos en la oposición, que está dividida y debilitada, ahora hablan de mantener una campaña callejera contra el hombre que hace cinco meses se convirtió en el primer presidente elegido libremente en Egipto.
Los desórdenes también pusieron de manifiesto la lucha existente sobre la dirección del turbulento camino de Egipto casi dos años después de una revuelta popular que derrocó el régimen autoritario de Hosni Mubarak. Los egipcios seculares acusaron a la Hermandad de monopolizar el poder al dominar la redacción de la nueva constitución sin que aborden los crónicos problemas económicos y de seguridad en el país.
Crecen las diferencias 
Los detractores de Mursi lo acusaron el jueves de haberse otorgado poderes dictatoriales con un decreto que lo hace inmune a vigilancia judicial y le brinda autoridad para tomar cualquier medida contra las "amenazas a la revolución".
"No deseo, ni quiero, ni necesito recurrir a medidas excepcionales, pero lo haré si veo que mi pueblo, mi nación y la revolución de Egipto corren peligro", destacó Morsi en un discurso ante miles de seguidores que coreaban lemas frente al palacio presidencial en El Cairo.
El presidente dijo que sus disposiciones eran necesarias para frenar a una "minoría" que trataba de bloquear los objetivos de la revolución.
"Hay gorgojos que se comen a la nación de Egipto", dijo, en referencia a los grupos leales al viejo régimen a quienes acusó de usar dinero para avivar la inestabilidad y a miembros del poder judicial que trabajan bajo el "abrigo" de las cortes para "dañar el país".
Pero incluso antes de que hablara, miles de personas de ambos bandos realizaron manifestaciones en las principales ciudades, y la violencia estalló en varios lugares, con un saldo de por lo menos un centenar de heridos, informaron las autoridades.

"Agresión sin precedentes"

El Consejo Supremo de Justicia calificó el sábado de "agresión sin precedentes contra la independencia del Poder Judicial" la declaración constitucional del presidente egipcio, Mohamed Mursi, mientras que los jueces de tres provincias decidieron cesar sus trabajos hasta que la medida sea revocada.
En un comunicado difundido por la agencia oficial Mena tras una reunión de urgencia, este órgano judicial exhortó al mandatario a "apartarse con su declaración constitucional de todo lo que afecte al Poder Judicial y sus prerrogativas".
De igual forma, recordó que "el Consejo Supremo de Justicia es el encargado de todos los asuntos de la justicia y los jueces, por lo que lamenta el anuncio de esa declaración constitucional".
En la acta constitucional promulgada el jueves, Mursi ordenó que todas sus decisiones sean "inapelables y definitivas" ante la Justicia y se arrogó el poder para tomar "cualquier decisión necesaria para proteger la revolución" de 2011, en la que fue derrocado Hosni Mubarak.
Mientras, la sucursal en Alejandría del Club de Jueces, la principal asociación de la magistratura, anunció hoy la suspensión de sus trabajos en todos los tribunales y fiscalías de esta provincia septentrional y de la vecina Al Beheira.
La medida también será secundada de forma parcial por los magistrados de la provincia de Qaliubiya (al norte de la capital).
Según dijo el presidente de la asociación en Alejandría, Mohamed Ezzat Awa, los jueces han decidido suspender su labor "hasta que concluya la crisis que ha generado esta declaración constitucional".
"Los jueces no se contentarán salvo con la revocación de la declaración, porque Mursi ha menospreciado al Poder Judicial", señaló Awa.
Mientras, la Asamblea General del Club de Jueces se halla reunida de urgencia en El Cairo para consensuar una postura común que permita salir de la actual crisis.
"Nos hemos reunido para juzgar las resoluciones del presidente y luchamos para revocarlas", señaló al comienzo del encuentro el presidente del Club de Jueces, Ahmed Zend, uno de los mayores críticos de Mursi dentro de la carrera judicial.
Zend pidió a los manifestantes que se enfrentan a la policía en El Cairo que permanezcan en paz, ya que la violencia "no beneficia a la patria", y reclamó al Ministerio del Interior que, de cualquier forma, trate a los jóvenes "como si fueran sus hijos".
En la reunión se halla presente el destituido fiscal general del Estado, Abdelmeguid Mahmud, cuyo cese anunció Mursi en su declaración constitucional pese a que hasta ahora la ley estipulaba que solo el Poder Judicial puede adoptar una medida de esa naturaleza.
Mahmud anunció que recurrirá ante los órganos judiciales para que emitan un fallo sobre su destitución y la designación del magistrado Talaat Ibrahim Abdala como su sustituto.
"Estas resoluciones se enmarcan dentro de un feroz ataque contra el Poder Judicial", señaló Mahmud, cuyo cese ha sido una de las demandas más repetidas por los jóvenes revolucionarios, al considerarlo un resabio del antiguo régimen mubarakista.
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