Los reservistas israelíes, preparados para la guerra

Univision | Nov 18, 2012 | 9:23 AM

'No te preocupes, volveré'

 
Por Henrique Cymerman, desde Tel Aviv.
Normalmente, el viernes por la mañana es un día alegre en Israel, la primera jornada del fin de semana. El último no lo fue. En las calles de Tel Aviv se podía ver estudiantes, ejecutivos, trabajadores, taxistas o catedráticos que sacaron del fondo de sus armarios un uniforme que, en muchos casos, no vestían hace años. Con la ropa militar de color verde, la mayoría de ellos parecían disfrazados, ya que la última vez que se lo pusieron pesaban unos kilos menos.
Yosi es un teniente de los paracaidistas que concluyó su servicio militar obligatorio hace cinco años.Su historia es parecida a la de muchos, pero nos pide que no publiquemos su apellido. El miércoles pasado a las 17:45 sonó su teléfono móvil, cuando estaba en clase en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Tel Aviv. Un mensaje grabado advirtió: " La orden numero 8 de movilización inmediata, está de camino a su casa".
Lo primero que pensó fue en su esposa Naama, con la que se casó hace seis meses. Cuenta con timidez que piensa que ella está embarazada, y teme dejarla sola en su casa en Tel Aviv, ya que la ciudad israelí probablemente se convertiría por primera vez en un objetivo de los misiles de Gaza.
"Después de contárselo a Naama, llame a mis colegas de la unidad, con los que hice el servicio militar. Todos estaban ya dirigiendo a casa para preparar una mochila y despedirse de las familias". Cuando llegó a casa, Yosi sintió el olor de galletas de chocolate que Naama le estaba preparando para el viaje.
Naama, profesora en un colegio de 24 años, casi 25, reconoce su pánico. "No quiero que te despidas de mí, y lo único que pido es que tengas cuidado", le dice. Antes de irse, Yosi le entrega el regalo de cumpleaños que tenía preparado para dentro de dos días, un libro de buceo y animales marítimos. Los dos acaban de concluir un curso de buceo en Eilat, en el Mar Rojo. "Cuando vuelva celebramos el cumple", afirma él. "No intentes ser un gran héroe", le pide ella.
De camino a la base a las 22:30, Yosi, hijo único, pasa por la casa de los padres en Petaj Tikva para despedirse. La madre está nerviosa. El padre, Moshe de 52 años, llama a su unidad de artillería para preguntar por qué no le llaman. Los tres debaten por un minuto sobre la terrible realidad de la guerra. Moshe le anima¨. "Entre tú y yo, ya nos vimos obligados a luchar en guerras suficientes para varias generaciones, y cada vez rezamos que esta sea la última generación….
Le pregunto a Yosi si siente lástima por los cientos -quizás miles- de palestinos que pueden morir en la guerra. Él contesta de forma casi espontanea: "Os aseguro que no añoro las callejuelas de Gaza y que no me hace ninguna gracia si tenemos que entrar en las zonas palestinas y sufrir bajas civiles en los dos lados… Es terrible, pero no puede ser que Naama esté todo su embarazo con miedo que nos caiga un misil encima¨. Le recuerdo que hay oficiales y soldados israelíes que en el pasado fueron condenados por supuestos "crímenes de guerra". El no contesta... Moshe comenta que "ahora hay que luchar con tu abogado al lado".
A las 23:15, el joven que hace unas horas estudiaba en la universidad, llega a la base en el sur y se abraza con sus colegas reclutados como él, por la tarde. Hasta las tres de la mañana se organizan y firman los papeles de la seguridad social, para que el seguro cubra su servicio en la reserva y les pague el sueldo.
En un formulario señala que el seguro de vida es para Naama en caso que le ocurra algo. Por la noche, los reservistas, todos ellos de 22 a 52 anos, duermen cuatro horas y media. A las 7:30 se levantan, desayunan, y reciben sus armas, chalecos antibalas y cascos. De camino al primer entrenamiento militar, Yosi envía un mensaje a su mujer y a su madre, diciéndoles: "No os preocupéis, volveré".
©Univision
Commentarios