Así es Holly Petraeus, la esposa del general infiel

Univision.com | Nov 15, 2012 | 10:14 AM

Por Elizabeth Cotte

El gobierno anunció el sueldo de la funcionaria Hollister K. Petraeus: $187,605 al año por el trabajo que realiza en el “Consumer Financial Protection Bureau”, una dependencia creada para la protección financiera del consumidor después de la debacle bancaria e hipotecaria.
Hollister K.–más conocida como Holly- es la esposa del general infiel, la mujer que sorprende por el silencio público ante el “affaire” de su marido. Pero quienes piensen que está en su casa llorando la pena se equivocan. Pena y dolor podrá sentir esta mujer engañada, y estará pasando por un momento duro a consecuencia de la traición, pero está trabajando en el CFPB, en el puesto para la que la recomendó la recién electa Senadora Elizabeth Warren. Entre las responabilidades de su oficina, ayudar, aconsejar y proteger a las familias militares con sus asuntos financieros.
La oferta de trabajo le llegó a la señora Petraeus en el 2011 mientras el general estaba destacado en Afganistán. Al presentar sus credenciales, Warren dijo “si alguien entiende los problemas y cargas de las familias militares... ésa es Holly Petraeus”. Y es que la persona que se encarga ahora de la subdirección del CFPB, para aconsejar al personal militar en servicio activo, había trabajado previamente en la línea militar del “Better Bussines Bureau” cargo que consiguió gracias a una de sus iniciativas en pro de los soldados de Fort Campbell, Kentucky. Antes de eso trabajó como voluntaria.
Quizás su résumé no impacte tanto como el de Paula Broadwell, la otra mujer en la vida de su marido con estudios de grado, maestría y postgrado, pero Hollister Knowlton Petraeus también estudió una carrera universitaria, también se graduó con honores, ha viajado y servido a la nación defendiendo los intereses de un sector desvalido económicamente. La vida militar le dio su "maestría".
Hollister conoció a David cuando éste era cadete en West Point, la Academia Militar de Estados Unidos. Ella estudiaba en Dickinson College, una prestigiosa institucion privada de estudios superiores de Pennsylvania cuya misión es preparar a los futuros líderes de la nación.
La primera entre ambos fue una cita a ciegas con mucha gente alrededor; se encontraron en un partido de fútbol. Del enamoramiento en 1973 pasaron al matrimonio al año siguiente. La época del cortejo está documentada porque Holly habló de ella en “Tell Me How It Ends”, otro libro sobre Petraeus publicado antes del de Broadwell y en el que negó que David se hubiera casado con ella para facilitar su carrera. "Nos casamos enamorados" le dice a la autora.
La pareja que para muchos era un modelo por haber superado las dificultades de muchas separaciones tiene dos hijos: Anne y Stephen que viven fuera del nido.
Para Holly, la vida militar y el poder asociado a ésta no comenzaron con David Petraeus. Su padre, William A. Knowlton, ascendió a general cuatro estrellas, comandó a las fuerzas militares aliadas en Europa y fue representante en la OTAN antes de ser superintendente de West Point. Otros en su familia sirvieron en las fuerzas armadas desde tiempos de la guerra civil. Así que cuando se casó tenía una idea clara de lo que sería su vida junto a un militar de carrera. Sabía lo que significaban las misiones, comisiones y traslados entre bases, ciudades y países. No le era ajeno el estrés asociado a las separaciones y los riesgos para un matrimionio. En 38 años de casados, Holly Petraeus mudó su casa más de 20 veces; muy arriba del promedio de entre 7 y 10 mudanzas para una familia con 2 décadas en servicio militar.
Durante los 37 años que Petraeus sirvió en el ejército, Holly dedicó buen tiempo a ayudar a otras mujeres en situación similar y cuya cifra se cuenta por miles. Solamente en el 2011 había 726,500 esposas militares según un informe demográfico del Departamento de Defensa. Un gran porcentaje de ellas está pendiente al descenlace de este drama que las toca muy de cerca.
De su compañera de vida Petraeus dijo en el 2008 “ella es mi apoyo, mi amor, la esposa que todo soldado quisiera tener”. Y bajo esa descripción no es extraño que se le haya visto muy cerca de él en sus momentos de gloria. Aparece a su lado en todos sus regresos de misión, en sus presentaciones, en juramentaciones y audiencias en el Congreso. Una de las preguntas que muchos se hacen es si aparecerá este viernes nuevamente en el Capitolio acompañándo al ex director de la CIA en las audeincias sobre el ataque del pasado 11 de septiembre a la embajada norteamericana en Bengasi, Libia.
Allegados a la familia Petraeus dicen que la última vez que los vieron juntos fue en octubre pasado, durante el matrimonio de su hija Anne y que fueron excelentes anfitriones. A la ceremonia celebrada en Virginia fueron invitadas importantes figuras de la política de Estados Unidos incluyendo el vicepesidente Joe Biden por lo que se tomaron fuertes medidas de seguridad; en la lista de asistentes estuvo Jill Kelley, la mujer de Florida por la que se habría destapado este escándalo, y Nathalie su hermana gemela.
Algunas personas han dejado entrever que Holly supo de la infidelidad de su marido antes de que se hiciera pública, lo que no se sabe es si ya lo sabía al momento de la boda. Otros dicen que se enteró el mismo día que el resto del mundo. Algún día romperá su silencio y conoceremos de primera mano qué siente esta guerrera a quienes sus amigos califican igualmente de mujer sensible y mujer de hierro.
Por ahora sabemos que está “más que furiosa”, y que cuando supo del engaño se quedó lívida. Esto se lo dijo el mismo Petraeus a Steve Boyle, otro militar retirado que salió como vocero en los primeros partes de esta guerra.
El 9 de noviembre, fecha en que el general renunciaba a la CIA -y admitía públicamente su infidelidad-, aparecía publicado en el portal del CFBP un mensaje por el Día de Veteranos. Está firmado por Holly Petraeus y en él habla del gran logro de un programa de préstamos para los militares que reciben órdenes de traslado. Les menciona el procedimiento a seguir para la protección de sus viviendas y con gran orgullo también recuerda que noviembre es el mes nacional dedicado a las familias militares.
La misión de Holly no ha concluido. No es ella quien se ha retirado. Tiene trabajo y probablemente sea una estrategia el anuncio que hizo el gobierno sobre su nombramiento y su paga; hablar extemporaneamente del cargo que ocupa hace meses tal vez sea un mensaje entre líneas del Comandante en Jefe hacia la única persona herida en esta batalla amorosa que perdió el general.
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