Romney visitó Virginia para recabar apoyos en este estado clave

EFE | Nov 02, 2012 | 7:25 AM

Pese al entusiasmo, los republicanos saben que los indecisos son quienes inclinarán la balanza

Como si de una estrella de rock se tratase, el autocar de campaña del candidato republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney, entró entre gritos y ovaciones en el pabellón agrícola de Doswell (Virginia), donde el político se encomendó a una afición entregada a cinco días de las elecciones.
Al llegar al fondo del pabellón, el autocar abrió su puerta delantera, de la que descendió un distendido Romney al que las encuestas sonríen en este tramo final de campaña, otorgándole resultados muy parejos a los de su rival demócrata, Barack Obama.
Los alrededor de 500 asistentes se concentraron en el mitin rodeados de fardos de paja y maquinaria agrícola, en un espacio normalmente reservado para las ferias del gran número de agricultores residentes en esta zona del centro de Virginia.
Participe en el Foro Destino 2012.
Estado bisagra
En uno de los llamados estados "swing" o bisagra, que previsiblemente tendrán la llave de la Casa Blanca en los comicios presidenciales, los votantes y simpatizantes republicanos se mostraron confiados ante la posibilidad de una victoria conservadora en el estado y en el conjunto de Estados Unidos.
"Romney ganará en Virginia. Sabe cómo lidiar con los asuntos económicos y, como presidente, ejercerá mucho mejor liderazgo -que Obama- en esta cuestión", explica Charles Mann, un vecino de Virginia de 58 años y veterano de guerra, que acudió al mitin para ver al candidato por el que ya votó hace unos días, ejerciendo su derecho al voto en ausencia.
"Voté antes porque el día de las elecciones estaré en Afganistán. Soy demasiado viejo para luchar, pero ayudo al ejército en cuestiones técnicas, especialmente de telecomunicaciones", aseguró el veterano, residente en la zona norte del estado, que históricamente ha tenido una gran tradición militar.
Apoyo a Romney
"Romney ganará. Es un hombre con moral, íntegro y honesto. Es la mejor opción para las familias, especialmente para las tradicionales", se mostró convencida Matrish Gold, una vecina de Virginia de 43 años y madre de cuatro hijos, que acudió al evento con la más pequeña de ellos en cochecito.
"Soy totalmente contraria al aborto. Dios nos da la vida y debemos honrarle. Lo que menos me gusta de Obama son sus posicionamientos sobre este asunto, así como sobre el matrimonio homosexual", sentenció.
"Ganará. Sabe de economía, es un exitoso hombre de negocios y sabrá volver a poner a Estados Unidos en el sitio que le corresponde", aseguró sin dudar un instante Dan Currie, un jubilado de 67 años que acudió acompañado de su esposa.
"La gente se preocupa por el futuro y por ello quieren saber qué va a suceder, pero con Obama nunca sabes qué ocurrirá, nunca sabes qué va a hacer", se quejó Currie, votante republicano "de siempre" y que reprochó al presidente "cuatro años de impuestos y más impuestos, que han hecho de nuestra economía un desastre".
El poder de los indecisos
Pese al entusiasmo generalizado entre la mayoría de los asistentes, la clave para los resultados del próximo 6 de noviembre la tendrán ciudadanos como Ronald Jason, un joven afroamericano de 25 años que se acercó a ver a Romney aunque aún no tiene claro a quién votará.
"He venido a este mitin, pero también fui a uno de Obama. Creo que Romney es muy hábil en cuestiones económicas, pero Obama ha hecho cosas buenas: capturó y mató a Osama Bin Laden", respondió al preguntársele por qué candidato tenía pensado inclinarse.
Jason fue de los pocos afroamericanos asistentes al acto, algo que viene siendo tradicional en la campaña (los mítines de Romney los copan adultos blancos), por lo que los republicanos aprovecharon para sentarlo justo detrás del principal orador, bien visible para las cámaras de televisión.
En 2008 votó por Obama, pero admira, entre otras cosas, el éxito que obtuvo el candidato conservador como responsable de la organización de los Juegos Olímpicos de invierno de Salt Lake City (Utah), así como su carrera como hombre de negocios.
Uno de los pocos y anhelados votantes indecisos, Jason se mostró más cauto que el resto de asistentes sobre qué sucederá dentro de cinco días: "No estoy seguro de que Romney vaya a ganar en Virginia", concluyó.
©EFE
Commentarios