Reforma migratoria en debate presidencial

Univision.com | Oct 17, 2012 | 1:18 AM

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La posición de Romney y Obama con los inmigrantes y por obtener un sistema de inmigración más eficiente en Estados Unidos.

Romney reitera que no habrá redadas masivas si llega a la Casa Blanca y Obama insiste en legalizar a los sin papeles

El presidente Barack Obama y su rival republicano Mitt Romney se refirieron por primera vez en la serie de debates presidenciales al tema de la inmigración y el futuro de los 11 millones de indocumentados que viven en el país.
Ante una pregunta formulada al ex gobernador de Massachusetts sobre qué hará con los inmigrantes sin autorización de permanencia legal, el candidato republicano reiteró que apoya la inmigración legal y se mostró a favor de que algunos hijos de inmigrantes indocumentados tengan una vía para legalizar sus permanencias y conseguir la residencia permanente.
Romney, que en enero anunció que impulsaría un plan de autodeportaciones y que vetaría el Dream Act (que de ser aprobado por el Congreso legalizaría la estadía de miles de jóvenes indocumentados que ingresaron siendo niños a Estados Unidos), el martes dijo en el escenario de la Universidad de Hofstra que apoyaba la codiciada green card (tarjeta cerde) para aquellos que sirvieran en las Fuerzas Armadas.
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Reproche a promesa incumplida
Pero Romney también aprovechó el debate para reprochar al presidente el incumplimiento de una promesa de campaña hecha en 2008, de que empujaría una reforma migratoria en el curso de su primer año de mandato.
La crisis económica, las guerras en Afganistán e Irak y la reforma de salud entre otros debates postergaron la promesa de Obama. El pasado 20 de septiembre, durante un Encuentro con Univision, el mandatario dijo que la falta de una reforma migratoria era uno de sus mayores fracasos y culpó a los republicanos de no haber apoyado sus planes para que se aprobara en el Congreso.
En 2009 los demócratas asumieron el control de la Cámara de Representantes y del Senado. Pero el debate de la reforma migratoria no se logró porque no todos los senadores demócratas (de los 57 electos en 2008 más el voto de dos independientes) apoyaron una vía de legalización para los indocumentados. Se necesitaban 60 votos y ningún republicano se plegó a la iniciativa de Obama.
Durante el debate del martes en Nueva York, Romney reiteró su oposición a otorgar una vía de "amnistía" a los 11 millones de inmigrantes indocumentados y aseguró que de llegar a la Casa Blanca les impediría obtener licencias de manejar.
"Pero los hijos de esos que vinieron aquí ilegalmente, esos muchachos deberían contar con una opción para la residencia permanente, y el servicio militar es una manera que ellos tendrían" para conseguirlo, sugirió.
La Acción Diferida
El pasado 15 de junio la Administración de Obama emitió una Acción Diferida que frena la deportación de por lo menos 1.7 millones de jóvenes indocumentados que ingresaron siendo niños al país y que se conocen como dreamers. También les otorga un permiso temporal de empleo.
Los dreamers son aquellos indocumentados que en caso de que el Congreso apruebe el Dream Act salgan de las sombras y puedan legalizar sus permanencias. Romney no los mencionó por el nombre que se les conoce, pero dio a entender que se trataba de los mismos beneficiarios del plan de Obama.
Tras restregarle el incumplimiento de la promesa de una reforma migratoria, Obama respondió que no presentó una propuesta de reforma migratoria porque no recibió apoyo alguno de los republicanos en el Congreso.
Sin embargo el presidente no se refirió a la agresiva política de deportaciones que su administración lleva a cabo. En los años fiscales 2009, 2010 y 2011 el gobierno deportó a casi 400 mil indocumentados y aseguró que la mayoría de ellos tenía antecedentes criminales.
Organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes reiteran que entre seis y siete de cada 10 expulsados por el gobierno entre 2009 y 2011 no tenía antecedentes criminales que constituyeran una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Las estadísticas de la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE) indican que en el año 2012 el gobierno federal podría romper un nuevo récord, el cuatro consecutivo desde que Obama llegó a la Casa Blanca.
Voto clave
Las cifras han provocado críticas en la comunidad inmigrante y han repercutido entre los votantes hispanos. En 2008 de los 19 millones de electores latinos 10.2 millones acudieron a las urnas y de ellos 6.7 millones sufragaron por Obama y lo ayudaron a ganar la contienda. Para este año de casi 24 millones se espera que salgan a votar 12.2 millones y de ellos el 70% respalda al mandatario según las encuestas. Pero el porcentaje de favoritismo no garantiza a Obama una victoria anticipada y la reforma migratoria sigue siendo un tema importante para los latinos, al igual que la economía y el desempleo.  
En un tono similar y tenso, Obama también acusó a Romney de haberse referido a la ley migratoria SB1070 de Arizona como un modelo de lo que debería ser la política migratoria nacional.
Romney respondió que cuando citó eso se refería a una parte de la ley que contiene el uso obligatorio del sistema federal E-Verify que chequea el estado migratorio de los trabajadores extranjeros.
El asesor de Romney "es Kris Kobach, autor de la ley de Arizona y no del E-verify. Es su política y es mala política", aseveró Obama.
No a deportaciones masivas
Romney también reiteró su promesa que de ser electo presidente no autorizaría deportaciones masivas de indocumentados. El 19 de septiembre durante un Encuentro con Univision dijo que de llegar a la Casa Blanca no ocurrirían este tipo de acciones contra los indocumentados.
The Associated press anotó que durante el debate presidencial de Nueva York Romney se refirió varias veces a los inmigrantes como "ilegales", mientras que Obama los llamó "indocumentados".
En otra parte de la discusión sobre el tema migratorio Obama hizo una comparación entre Romney y el ex presidente George W. Bush. "Hay cosas en las que Romney es diferente de George Bush. George Bush quería una reforma migratoria integral, no pidió autodeportación", dijo el mandatario.
Para que sea aprobada una reforma migratoria se necesitan 218 votos en la Cámara de Representantes y 60 en el Senado. En la actualidad los republicamos controlan la cámara baja y los demócratas la cámara alta sólo por un voto.
Si los demócratas no vuelven a controlar ambas cámaras luego de la elección de noviembre, nada indica que los republicanos vayan a cambiar de parecer y abandonar la resistencia a una vía para la legalización de los 11 millones de indocumentados.
Romney insistió en su respaldo a la inmigración legal y a programas temporales para ciertos trabajadores que también entrarán legalmente a Estados Unidos y luego regresan a sus países de origen.
Obama insiste en que la solución al problema pasa por una reforma migratoria en el Congreso.
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