Primera audiencia en caso de soldados acusados de matar civiles en Afganistán

EFE | Sep 27, 2010 | 1:47 PM

Mataron 'por deporte'

 
WASHINGTON, DC - El Ejército de Estados Unidos inició hoy en el estado de Washington audiencias para determinar si una docena de soldados acusados de asesinatos de civiles afganos, uso de drogas y encubrimiento, serán sometidos a cortes marciales.
La primera audiencia, en la Base Conjunta Lewis-McChord del Ejército (de Tierra) y la Fuerza Aérea, al sur de Tacoma, en el Estado de Washington, se centró en el especialista Jeremy Morlock, uno de los cinco soldados implicados en la muerte de civiles afganos.
Los soldados formaban parte de la Compañía Bravo, en el Segundo Batallón del Primer Regimiento de Infantería dentro de la Quinta Brigada Stryker de la Segunda División de Infantería, que llegó a Afganistán en el verano (hemisferio norte) de 2009 y operaba desde la Base de Avanzada Ramrod, en la región de Kandahar.
Según las acusaciones, Morlock, oriundo de Alaska, y otros soldados a las órdenes del sargento Calvin Gibbs -veterano con dos misiones previas en Afganistán e Irak- mataron a civiles afganos "por deporte", mutilaron cadáveres y obligaron a otros soldados a encubrir los crímenes.
La audiencia de hoy y las que se harán para los otros soldados corresponden al Artículo 32 del Código Militar, y en ellas la Fiscalía procurará demostrar que hay pruebas suficientes para proceder con los tribunales militares.
El abogado que representa a Morlock, Michael Waddington, ha dicho que el testimonio de su cliente no tiene validez ya que el soldado, quien sufrió daños cerebrales por al menos cuatro explosiones de bombas improvisadas, tomaba varios medicamentos cuando fue interrogado por los investigadores militares.
En mayo pasado, cuando los indagadores entrevistaron a Morlock el menú de medicamentos que tomaba el soldado incluía dos antidepresivos, un poderoso relajante muscular, dos medicamentos para dormir y un analgésico influido con codeína, según dijo Waddington al diario The Seattle Times.
Morlock y otros miembros de su unidad están también acusados de haber agredido a puñetazos y puntapiés a un soldado que podría haber alertado a los superiores sobre las acciones criminales de la unidad militar.
Chris Winfield, el padre del especialista Adam Winfield, uno de los acusados de homicidio, ha dicho que su hijo le comunicó, en mensajes por internet, que la unidad comandada por Gibbs estaba cometiendo abusos, y más adelante que habían matado a un civil afgano y sus camaradas planificaban otras acciones similares.
Winfield padre alertó al Ejército sobre las denuncias de su hijo, pero hasta ahora no se han encontrado evidencias de que hubiese un seguimiento de tales informes.
El Ejército sostiene que Adam Winfield disparó contra un afgano desarmado después que el sargento Gibbs lanzó una granada contra civiles. El abogado de Winfield sostiene que Gibbs ordenó a su defendido que disparara pero que el soldado apuntó alto antes de disparar.
©EFE
Commentarios