La noche más larga en Venezuela

Univision.com | Oct 08, 2012 | 11:38 AM

Por Jacobo García y Daniel Lozano

CARACAS, Venezuela - La esperanza se había instalado hace días en la casa de campaña de Henrique Capriles. Incluso los fuegos artificiales y las botellas de champán esperaban el momento soñado tras 14 años de Revolución. Aún no habían cerrado los colegios electorales cuando la gente empezó a llegar a la sede del Comando Venezuela en Chacao (Caracas). Una pantalla gigante, música, una carpa y los sets de televisión… El Este de Caracas tenía más cuerpo de fiesta que de depresión.
¿Qué te parecieron los resultados electorales de Venezuela? Opina en los Foros. De ahí salió Ramón Guillermo Aveledo, secretario general de la Mesa de Unidad Democrática y el hombre que ha sabido contener los mil intereses distintos de la oposición, rumbo a un ‘war room’ donde Capriles iba recibiendo los datos que llegaban de los colegios electorales. Estaba contento, pero contenido. “Según nuestros datos vamos ganando por 2 puntos. Sabemos incluso que puede ser mayor la diferencia porque nuestro voto oculto es grande”, desveló a Univisión. Nada más lejos de la realidad. Los datos que le transmitía su gente desde los colegios señalaban que perdían en 22 de los 24 estados del país, e incluso bastiones asegurados como Zulia, caían en el bando chavista. Las calles de Caracas lucían desiertas a la espera de unas noticias que tenían en vilo a todo el país. La fiesta se hacía esperar. Los teléfonos celulares y las redes sociales transmitían rumores de todo tipo y que iban desde la debacle chavista hasta la victoria por goleada. Cuando el equipo del joven candidato anunció que en breves minutos habría un comunicado, ya se conocía el resultado final. Se preparaba el discurso de la derrota. Alrededor de las 23.30, el CNE dio a conocer los primeros datos oficiales, recibidos con decepción entre los opositores. Un Capriles abatido pero entero salía vestido con una chaqueta con los colores de Venezuela para pronunciar el discurso más importante de su dilatada carrera política. "Soy un demócrata convencido. La voz del pueblo es sagrada y para saber ganar hay que saber perder”, concluyó. De esas palabras dependía su futuro destino político. Las lágrimas y el abatimiento se extendieron entre todos los presentes. “Dimos la pelea”, se animaba una jóven sumida en el llanto y con la black Berry en la mano buscando milagros que jamás llegarían. Apenas veinte personas mantenían la esperanza de que algo pudiera cambiar. La fiesta estaba al otro lado de la ciudad, en el centro y en el oeste. Una marea roja se echó a la calle y tomó los alrededores del Palacio de Miraflores. Desde las redes sociales, los prohombres del chavismo repetían la consigna “todos al balcón, todos al balcón”… Y allí se dirigió la masa y muchos periodistas, algunos de los cuales sufrieron burlas y robos. Muchos tenían ganas de fiesta y otros de venganza.
Hasta que apareció el gran triunfador de la noche, que incluso en su twitter había dado a entender la dificultad de su cuarta victoria presidencial. Empezó tendiendo la mano, que poco a poco fue retirando para acabar su discurso con una nueva apología del socialismo del siglo XXI. "Seis años más", tituló la edición nocturna que El Universal lanzó a la calle, mientras decenas de chavistas paseaban su euforia por toda la capital.
©Univision.com
Comentarios