El último sprint de Henrique Capriles

Univision.com | Oct 03, 2012 | 2:31 PM

Por Daniel Lozano y Jacobo García

“Siempre me levanto a las cinco de la mañana para revisar la prensa, tras tres o cuatro horas de sueño. No suelo desayunar mucho, pero siempre hay un plato de cereal para acompañar esa ronda informativa. Desde temprano me comunico con mi equipo por mensajes para coordinar el día y desde temprano salimos a caminar el país”.
Henrique Capriles confesó a Univision.com cómo son las jornadas de la histórica campaña que lidera en la Venezuela de Chávez. La ola de fervor popular que le acompaña por todo el país le obligó a estirar ayer su rutina diaria hasta la madrugada.
Escoltado por su equipo viajó en una avioneta hasta Mérida, que tiene su aeropuerto cerrado desde hace meses tras un trágico accidente. Desde allí se organizó una caravana, que cubrió con su manto multicolor una ciudad gobernada por Chávez pero que huele a cambio.
Capriles gasta varias camisas al día, siempre empapado de sudor por el calor de su público y la intensidad de las venezolanas, que luchan para besarle y abrazarle  pasando por encima de escoltas y voluntarios.
Ya en la calle, volvió la euforia. “No me quedan dudas de que hay un pueblo que despertó y que no quiere volver a ser defraudado”, clamó un Capriles que está convencido de su triunfo. Por algo es un político con buena estrella, imbatido en las urnas, con cinco elecciones ganadas en sus 40 años de vida.
Y con muchos amuletos, entre ellos Progreso. Este cachorro muchuchíe, nacido en Mérida y regalo de sus simpatizantes en las tierras andinas, asistió desde el backstage de la concentración del domingo en Caracas al “triunfo moral” de su dueño. De momento, le cuida su madre. Lo que no sabemos cómo la familia va a apadrinar tanta mascota: ya van tres perros y dos chivos regalados.
De la caravana, directo al aeropuerto. Casi dos horas en avioneta para Barcelona, capital de Anzoátegui. Una pechuga de pollo, la comida rápida y frugal de todos los días. En esa avioneta vuela la esperanza de cambio de un país.
“Todo lo interesante de nuestros recorridos está en las calles, la energía de la gente que te espera para saludarte, darte un abrazo, mandarte un beso, darte bendiciones y llenarte de buenos deseos. Es el motor que nos impulsa para luchar por construir la Venezuela del progreso”.
Capriles, por un futuro
Una esperanza que crece al llegar a cada destino nuevo, más de 300 pueblos y ciudades, más de tres vueltas dadas al país. En Barcelona, territorio chavista, la ola multicolor se desbordó de nuevo. La camioneta desde la que el líder de la MUD apenas avanzaba metro a metro. Todos se acercaban para tocar, ver o saludar, atraídos por lo magia que otorgan a su líder.
Y siempre, a pocos metros, Carlos Altimari. Si alguien sabe todas las interioridades de esta campaña, ése es Altimari.
La sombra de Capriles: le asiste en todo, le da gorras tricolor para lanzar, prepara los papeles del discurso y es el buzón de todas las cartas. Es el encargado de que todo esté listo para que salte al escenario. Y una vez arriba, Capriles nunca defrauda a sus seguidores: “No pretenderé nunca creerme Dios. Soy el capitán y les digo que abrir las puertas al futuro depende de todos. Ustedes son los Bolívar que construirán esta nueva historia. ¡Todos a votar y a ganar!”.
Capriles no es Dios, evidentemente. Pero tiene el don de la ubicuidad. Camisa nueva, entrevista con una agencia, avioneta y directo al programa estrella del canal Televen. Allí le esperaban Luis Chataing y su exnovia, Erika de la Vega, una de las presentadoras más populares del país. 
Durante estos tres meses de campaña a Capriles también le han regalado rosarios y estampas, muchas estampas religiosas. Pero lo que más le emocionó fue el regalo de un padre que le entregó el llavero personal de su hijo muerto. "Mi hijo estaría feliz de que usted lo llevara", le dijo al borde de las lágrimas. 
La vuelta a casa de madrugada y más trabajo y disciplina, ahí le sale a Capriles la sangre centroeuropea. “Me pongo cómodo y chequeo los distintos portales web. Además siempre aprovecho esas horas más relajadas para chequear mi cuenta twitter, que la manejo yo mismo”. 
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