'Los Angeles del silencio' vigilan ciudad mexicana

AFP | Oct 01, 2012 | 10:12 AM

Son entrenados para estas tareas

OAXACA - Elvira es una policía especial: no oye, ni habla, pero junto a otros 19 sordomudos integra “Los Ángeles del Silencio” un grupo que controla cámaras de seguridad en Oaxaca, en el sur de México, en un plan piloto en un país sacudido por la violencia del crimen organizado.
Este grupo “se ha convertido en los ojos de la policía de Oaxaca”, sostiene Mauricio, su coordinador y quien se encarga de traducir del lenguaje de señas los mensajes de los sordomudos al resto del personal del centro de mando policial, que incluye a efectivos del Ejército y la policía federal.
Desde ese centro de mando se controlan unas 200 cámaras que escrudriñan los principales rincones de la ciudad colonial de Oaxaca, 466 km al sur de la capital mexicana y capital del estado homónimo.
“Cuando se detecta alguna anomalía de inmediato se comunica a las patrullas policiales para que acudan”, explica Mauricio. Los policías prefieren no dar su apellido por seguridad.
La experiencia de “Los Angeles del Silencio” está siendo replicada y grupos de sordomudos están siendo entrenados para atender tareas en los centros de mando de otras ciudades del mismo estado, como Huajuapan de León, Tuxtepec, Juchitán y los balnearios turísticos de Puerto Escondido y Huatulco.
Elvira, que tiene 25 años, expresa que su trabajo en la policía ha cambiado su vida, pues le hace sentirse útil a la sociedad.
“Ayudo a las personas cuando hay casos de homicidios, de robos, eso me hace sentir feliz, porque ayudo a la ciudadanía cuando hay casos graves, también ayudo a otros sordos”, expresa Elvira a través del lenguaje de señas traducido por Mauricio.
Listos para salvaguardar a la ciudad
También afirma sentirse satisfecho el secretario de Seguridad Pública del estado de Oaxaca, Marco Tulio López, pues cree que el trabajo de “Los Ángeles del Silencio” ha dado un doble resultado.
“La policía de Oaxaca tiene mejores resultados y ellos han mejorado su nivel de vida”, comenta López, quien explica que gracias al trabajo de los sordomudos se ha mejorado la rapidez y capacidad de respuesta a delitos como asesinatos, robos e incluso secuestros, porque “tienen super desarrollado el sentido de la percepción”.
“Los preferimos a ellos que a cualquier otra persona, por su dedicación, su disciplina y su espíritu de servicio”, dice.
Oaxaca, uno de los estados más pobres y con mayor presencia indígena en México, tiene un nivel bajo de criminalidad frente a otras regiones del país, aunque también sufre del embate de organizaciones del narcotráfico y de un largo historial de enfrentamientos entre comunidades indígenas.
El grupo de “Los Ángeles del Silencio” trabaja frente a las pantallas divididos en tres turnos de ocho horas.
La jornada de inicia siempre con una dinámica de saludos, “porque debemos generar un clima de confianza para que podamos trabajar en armonía, debido a que los hipoacúsicos son personas muy sensibles”, dice Mauricio.
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