Con acto y discurso breves, Chávez encara la recta final de su campaña

AFP | Sep 25, 2012 | 9:13 PM

Pidió a seguidores 'redoblar' el paso

CARACAS, Venezuela - El mandatario venezolano, Hugo Chávez, arrancó este lunes la recta final de su campaña a menos de dos semanas de las elecciones presidenciales, pidiendo a sus seguidores "redoblar el paso" en un mitin que, como los de la última semana, destacó por su inusual brevedad.
"No bajemos la guardia (...) Vamos a redoblar el paso y arremeter con fuerza todos los días que nos quedan hasta el 7 de octubre", pidió el mandatario a miles de personas concentradas en una calle de la ciudad de Acarigua (Estado Portuguesa, oeste).
En menos de dos horas, el mandatario, de 58 años y según asegura libre del cáncer que se le detectó en 2011, llegó en helicóptero a esta pequeña ciudad rural, recorrió unos cientos de metros a bordo de un camión descapotado y habló ante la multitud roja -color del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV)- que se abalanzaba para saludarlo.
"Nuestra candidatura entra en la recta final fortalecida y fortaleciéndose", dijo desde la tarima Chávez, favorito en las encuestas frente al ex gobernador opositor Henrique Capriles Radonski, de 40 años, aunque la brecha se ha reducido en las últimas semanas.
Intensifican candidatos campaña electoral 
La brevedad del acto electoral contrastó con las largas alocuciones de Chávez al inicio de la campaña en julio, que han ido cediendo en duración.
Tras arrancar la campaña con una kilométrica caravana por dos Estados y un largo discurso en Maracay (norte), Chávez ha protagonizado una quincena de actos de calle, mientras Capriles adelanta una activa campaña que le ha llevado por unos dos centenares de pueblos.
El mandatario, habitualmente muy dado a los actos de varias horas, sorprendió a inicios de la semana pasada al cerrar una caravana en uno de sus feudos en Caracas sin pronunciar ningún discurso, y días después habló a sus seguidores por no más de una hora en un par de manifestaciones en los Andes occidentales.
La sorpresa fue mayor cuando sólo se reunió brevemente con un grupo de jóvenes que lo esperaban desde hacía horas en un teatro de Caracas.
Según versiones de prensa no confirmadas, la campaña oficialista estaría dando un viraje: el objetivo sería inyectar brevedad y rapidez a las apariciones del gobernante, mientras se organizarían actos paralelos en otras ciudades.
En conjunto, el mandatario que se ha sometido a tratamientos de quimioterapia y radioterapia contra el cáncer --cuya ubicación es desconocida--, ha realizado una campaña menos activa que la última, en 2006.
En Acarigua, el presidente acusó al principio una mirada cansada, pero luego de la caravana se repuso para cantar, bailar, insistir a sus seguidores que la "pelea no se ha terminado" y llamar la atención contra el triunfalismo, en esa región tradicionalmente chavista.
Discursos políticos 
Sus indicaciones retumbaron en los oídos de Violeta Pereza, que a los pies de la tarima confesó orgullosa a la AFP: "He ido concientizando a la gente de todo lo que el presidente nos ha dado y que en la IV República (gobiernos anteriores a Chávez) no teníamos: las misiones (programas sociales)", dice.
"Hay que redoblar el paso para que los majunches (término que significa poca cosa y con el que Chávez se refiere a los opositores) sepan que Portuguesa y Venezuela es 100% chavista", afirmó esta educadora de 34 años.
Muy cerca, José Rodríguez, que esperó ocho horas sin almorzar para no perder su puesto en primera fila, miraba hacia arriba para escuchar con atención los lineamientos del mandatario.
Convencido de que Chávez obtendrá 10 millones de votos (de los 18 millones de venezolanos llamados a votar), este panadero de 31 años y militante del PSUV se mostró convencido de que "lo que queda es confirmar a los que van a votar por Chávez y no dejar que se duerman".
El discurso desde la tarima sólo fue interrumpido por unas mujeres que reclamaron ver a Chávez para denunciar bajos sueldos en un programa estatal de alimentación y una supuesta estafa dentro del plan oficial de viviendas.
"El culpable no es Chávez, son los que están alrededor de él", defendió por su parte Zendi Córdova, una vendedora de golosinas en la calle.
"Igualito voy a votar por Chávez, me dé o no una casa, él ha ayudado a mi familia", concluyó.
©AFP
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