Obama teme mosaico de leyes migratorias

EFE | Sep 23, 2010 | 10:25 AM

Falta de reforma empuja a estados a promulgar leyes

WASHINGTON – Un día después de que el Senado rechazó aprobar el Dream Act y abriera la puerta para que miles de estudiantes indocumentados con notas sobresalientes obtengan la residencia, el presidente Barack Obama subrayó la necesidad de impulsar una reforma migratoria común para evitar que los estados adopten sus propias medidas para combatir la inmigración indocumentada.
El mandatario citó como ejemplo la polémica ley SB1070 de Arizona y dijo que su propagación generalizada podría crear en el país un "mosaico" de marcos legales contradictorios.
El pasado 23 de abril la gobernadora de ese estado fronterizo con México promulgó una ley que, entre otras medidas, criminalizó la estadía sin papeles, sanciona a quienes den empleo a indocumentados y otorgó poderes extraordinarios a las policías locales para exigir documentación migratoria a individuos que sean detenidos bajo cualquier otra ley vigente en el Estado.Seguridad y legalización Durante una entrevista a la cadena Telemundo, difundida en dos partes, Obama dijo que en el asunto migratorio los estadounidenses piden "responsabilidad a todos los niveles", lo que implica tanto reforzar la seguridad en la frontera como "permitir a quienes llegan realizar todo el proceso hacia la ciudadanía".
"El problema es que hasta ahora ha habido tal estancamiento político que hemos llegado a escenarios como el de Arizona, algo que potencialmente puede terminar creando un mosaico de diferentes marcos legales. Esa es la peor situación que podemos imaginar", afirmó.
La polémica ley SB1070 de Arizona, cuyo futuro se debatirá a partir del 1 de noviembre en la Corte de Apelaciones del Circuito Nueve en San Francisco (California), criminaliza la presencia de inmigrantes indocumentados en el estado.Historias desgarradoras
El presidente aseguró que los estadounidenses quieren "que las empresas sean responsables y que los empleadores no contraten a trabajadores indocumentados a los que van a explotar".
También se refirió a la necesidad de afrontar los dramas que sufren las familias en las que el padre o la madre de niños nacidos en Estados Unidos son deportados.
"Se me parte el corazón cuando escucho historias de separación de familias, yo tengo familia y puedo imaginarme qué sentiría si me separaran de mis hijas. Hay un poderoso elemento humano en este asunto que no va a desaparecer", señaló.
Sin embargo, destacó que no es "el rey ni el emperador de Estados Unidos" y que no puede "hacer la ley unilateralmente", por lo que continuará tratando de persuadir "al país y a sus representantes elegidos democráticamente para poder cambiar la ley".
©EFE
Comentarios