Niño indígena muere en medio de combates en Colombia

EFE | Aug 22, 2012 | 5:52 PM

Lluvia de balas entre Ejército y las FARC

Un niño del pueblo indígena de los nasas murió en medio del fuego cruzado de soldados del Ejército de Colombia y guerrilleros de las FARC en la zona montañosa de la localidad de Caloto, denunciaron hoy fuentes aborígenes regionales.
El menor falleció tras ser alcanzado por una granada que los militares lanzaron hacia los rebeldes, aseguró a Efe por teléfono la gobernadora suplente del Resguardo de Huellas, Anadeida Secué.
La dirigente indígena explicó que el niño viajaba como acompañante de su padre en una motocicleta por la llamada Vía Panamericana, que atraviesa el suroeste de Colombia hasta la frontera sur con Ecuador.
"El padre intentó pasar entre el fuego cruzado", dijo la gobernadora suplente tras precisar que los hechos se presentaron el martes por la tarde en el paraje de Venadillo, cuando en la zona se habían internado "tanquetas" (tanques blindados) del Ejército.
Los vehículos fueron movilizados tras varias horas de combates intensos entre militares y rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la parte montañosa de Caloto, localidad de la conflictiva zona norte del departamento del Cauca.
No es el primer caso
El padre y el niño se transportaban hacia El Palo, aldea rural de esta misma población, en la que hace menos de ocho días otro niño indígena murió al ser alcanzado por una granada de origen desconocido.
"No es justo que niños inocentes sigan perdiendo sus vidas en este conflicto", expresó la gobernadora suplente de Huellas, es uno de los 19 resguardos de los nasas cuyas autoridades están reunidas en la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin).
La líder se lamentó de que los niños y las mujeres aborígenes son la parte más indefensa en el conflicto que afecta la región.
La confrontación llevó hace seis semanas a la Acin a declararse en "resistencia permanente" para exigir la retirada de los militares y los guerrilleros que se enfrentan en el territorio ancestral de los nasas, pueblo con cerca de 100.000 miembros distribuidos en 19 resguardos de una decena de localidades.
Los nasas exigen que el control del territorio esté en manos de la llamada Guardia Indígena, cuyos integrantes llevan bastones de madera, lo que no es compartido por el Gobierno, que abrió con ellos una mesa de concertación.
El pasado día 16, un menor de 4 años murió al ser alcanzado dentro de su domicilio por una granada de fragmentación que también causó heridas a su madre, a un hermano bebé y a su abuela.
La gobernadora suplente dijo que las autoridades no han establecido la responsabilidad en este caso, que se presentó en El Nilo, paraje del Resguardo de Huellas.
©EFE
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