El viernes definirán condena contra asesino de Noruega

AFP | Aug 20, 2012 | 5:57 PM

Breivik podría ir a prisión o a un centro psiquiátrico

Será el próximo viernes cuando la justicia dé a conocer su veredicto en contra de Anders Behring Breivik, el autor de los peores ataques en Noruega desde la Segunda Guerra Mundial.
Como la culpabilidad de Breivik no está en duda, el tema central del juicio que tuvo lugar el pasado 22 de junio fue su salud mental.
Al respecto, los cinco jueces del tribunal de primera instancia de Oslo deberán decidir si Breivik es penalmente responsable de sus crímenes o no.
El 22 de julio de 2011, Breivik dejó una camioneta con casi una tonelada de explosivos en Oslo, delante de la torre de 17 plantas que alberga dependencias oficiales, entre otras, la oficina del primer ministro, que en ese momento se encontraba en su residencia oficial.
Tras este atentado, que dejó ocho muertos, Breivik se dirigió a la isla de Utoya y empezó a disparar contra jóvenes que participaban en una reunión de las juventudes laboristas. En este atentado murieron 69 personas, en su mayoría adolescentes.
La pena máxima es de 21 años de prisión
Juzgado por "actos de terrorismo", el extremista de 33 años podría ser internado en un centro psiquiátrico, posiblemente por el resto de sus días, o ser condenado a 21 años de cárcel, la pena máxima en Noruega, que puede ser luego prolongada de manera indefinida mientras se le considere peligroso.
A pesar de haber reconocido los hechos, Breivik se declaró no culpable y pidió su absolución, afirmando haber cometido los ataques para proteger al país de la "invasión musulmana" y explicando que atacó a los laboristas por su política de inmigración favorable al multiculturalismo.
En un cambio de roles poco común, la fiscalía pidió que Breivik fuera internado en un asilo psiquiátrico, mientras que la defensa pidió que su cliente sea reconocido mentalmente sano, es decir, penalmente responsable.
Hay dudas sobre su salud mental
El año pasado una evaluación psiquiátrica oficial concluyó que Breivik sufría de "esquizofrenia paranoide".
Pero este diagnóstico fue invalidado por una segunda evaluación, que lo consideró penalmente responsable. Sin embargo el primer diagnóstico dejó algunas dudas, según la fiscalía, sobre su salud mental.
Lo que más desea Breivik es ser declarado penalmente responsable, para que su ideología no parezca invalidada por una patología mental. El acusado estima que ser internado en un centro psiquiátrico es "peor que la muerte".
Los familiares de las víctimas están divididos sobre el tema de la responsabilidad penal de Breivik, pero esperan que en cualquier caso termine sus días encerrado entre cuatro paredes.
©AFP
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