Pandilleros se transforman en grandes empresas de delincuentes

ImpreMedia Digital, LLC | Aug 09, 2012 | 12:05 PM

Se dedicán a otras actividades delictivas además de la venta de droga

En el sofisticado negocio del robo de coches en Los Angeles, cada vez hay más pandilleros que están logrando lo que pareciera imposible en la era de la tecnología: burlar las alarmas de los autos nuevos.
Nada los detiene porque así, arriesgándose menos, también obtienen dinero sucio.
"Muchas veces toman las órdenes de otras pandillas porque tienen deudas por drogas y en lugar de pagarles vendiendo más droga, por lo cual pueden ser sentenciados a más tiempo en prisión, pagan robando asientos o los GPS [navegadores satelitales]", explicó Roberto Estrada, agente especial de la Policía de Los Ángeles (LAPD) en el Valle de San Fernando.
A esa región están llegando más bandas con pedidos similares: asientos traseros, navegadores, rines y espejos laterales de vehículos utilitarios de modelos recientes. En los centros comerciales Westfield Topanga y Northridge Fashion Center, las bandas han hecho su agosto, informa la Policía.
Amplían lista de actividades delictivas
Ampliando sus actividades más allá de la típica venta de narcóticos, los pandilleros ahora se están dedicando al robo de identidad, fraude fiscal, tráfico sexual de menores, entre otros delitos.
La Oficina de Recaudación Tributaria (IRS) informa que su participación en declaraciones de impuestos falsas ha subido en los últimos años; mientras que el Centro Nacional de Inteligencia contra las Pandillas (NGIC) y la Unidad de Crímenes contra Niños (CACU) de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) reportan que éstos han encontrado en la prostitución infantil una fuente adicional de ingresos.
En noviembre de 2011, dos integrantes de la banda Crips en Oceanside fueron condenados a 10 años en una prisión federal por obligar a menores de edad a trabajar como prostitutas. Utilizaban sitios de internet como Facebook, Twitter y Craigslist para promover a sus víctimas y encontrar clientes.
"Con base en las tendencias observadas en los últimos años, las pandillas continuarán ampliando su participación en la prostitución de menores, mientras que en algunos casos reducirán al mínimo sus actividades tradicionales de distribución de droga", indica un informe reciente del NGIC.
La dependencia no descarta que bandas rivales se unan y compartan territorios para reclutar, promocionar y explotar a niños en cárceles, complejos de vivienda pública, centros comerciales, escuelas, mercados rodantes, eventos deportivos y líneas telefónicas especiales.
Delitos se cometen desde la cárcel
Son los pandilleros de menor edad y las mujeres quienes se encargan de la seguridad y transporte de las víctimas, así como de la programación de las citas y los cobros, expone el reporte de la NGIC, el cual resalta que en ocasiones éstas últimas también son explotadas sexualmente.
Consistente con las actuales tendencias de la prostitución infantil, estas bandas operan protegidas por el anonimato del ciberespacio y apoyadas en la conveniencia que ofrecen los teléfonos inteligentes.
"Si hay una vía ilegal de obtener dinero los pandilleros se involucrarán, porque son empresarios ilegales", dijo Jorja Leap, profesora de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). "He hablado con pandilleros que simulan accidentes para cobrar las pólizas de seguro", agregó.
Purgar una condena de 65 años a cadena perpetua en un reclusorio del centro de Los Ángeles no impidió que Anthony García, quien asesinó a un pandillero rival en Pico Rivera hace unos años, colectara alrededor de 30,000 dólares en cheques por seguro de desempleo durante un año y medio.
Las autoridades afirman que ese dinero, que era recibido por su padre y dos amigas, lo beneficiaron a él y a otros criminales. "El elemento más alarmante es que el estado no cuenta con métodos eficaces para detectar reclamos tributarios fraudulentos", opinó la Procuraduría de Distrito sobre el caso.
Muchos son los delitos de este tipo que se han cometido tras las rejas.
Una fuente del FBI, citada en un reporte de inteligencia del NGIC, reveló en junio de 2011 que la Hermandad Aria de Arizona (AAB) amenaza a los nuevos reos para pedirles sus números de seguro social y otros datos personales para presentar declaraciones de impuestos apócrifas.
Mujeres afiliadas al grupo envían los reportes en su nombre y usan el correo para no ser detectadas.
El año pasado, el FBI desmanteló una red dedicada al robo de identidad en Georgia que compraba armas y droga para la banda Bloods con las ganancias. Se descubrió que recopilaban información de compañeros de trabajo y la guardaban hasta la temporada de reporte de impuestos.
En diciembre de 2010, un celador de la prisión de Corcoran, encontró a un integrante de la banda Black Guerrilla Family (BGF) repartiendo a otros reclusos un documento que describía el proceso para solicitar reembolsos de impuestos al IRS.
Operaciones similares se han detectado en otras pandillas que operan en las cárceles, como Gangster Disciple en Tennessee, la Mafia Mexicana en Arizona (AMM) y la Familia Aria en Washington.
"La gente tiene que entender, y no quiero glorificarlos, pero hay pandilleros que son personas muy inteligentes; son empresarios y buscan la manera de obtener dinero", señaló la profesora Leap.
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