A 100 días de la elección, Obama y Romney no se distancian

Univision.com | Jul 27, 2012 | 7:58 PM

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Guerra sin cuartel entre Obama y Romney

Todo indica que en la recta final de la carrera por la Casa Blanca las campañas endurecerán los ataques

A 100 días de la elección presidencial del martes 6 de noviembre, las campañas del Presidente Barack Obama y de Mitt Romney mantienen un virtual empate.
Los demócratas celebran con barbacoas a lo largo del país, reuniones en las sedes del partido para presenciar la inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres y aprovechan la oportunidad para dar a conocer lo que ha hecho el mandatario en sus tres años y medio de ejercicio.
Los republicanos finan sus estrategias para la conquista del voto de los indecisos y de los hispanos, que según recientes sondeos le sigue favoreciendo a Obama con el 67%. Y buscarán cosechar buenos frutos de la gira que Romney realiza por Inglaterra, Polonia e Israel, la primera donde pone a prueba su capacidad para la exposición y manejo de su política exterior.
Los 100 días para la elección constituyen un “hito psicológico”, dijo un asesor de la campaña de Obama citado por The Hill en su página de internet.
El domingo los demócratas tienen organizado un evento que encanbezará la Primera Dama, Michelle Obama, un esfuerzo nacional denominado “It Takes One”, donde se le pedirá a cada partidario que haga una sola cosa: que tome a un potencial votante, lo ayude a registrarse y lo invite a participar en la elección de noviembre, dijo una fuente de la campaña a Univision.com.
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Cacería de votos
Si los resultados de las encuestas se mantienen, no cabe duda que los estrategias de ambas campañas harán hasta lo imposible por conseguir marcar las diferencias y convencer a aquellos electores que todavía no tienen claro por quién votarán el 6 de noviembre. Y dentro de lo posible se incluyen agresivas tácticas propagandísticas para acaparar y convencer al mayor número posible de electores en duda.
“Si nada cambia la tendencia actual, podemos esperar una campaña reñida y negativa a pesar que las encuestas indican que los votantes lamentan que sea así”, dijo a Univision.com la analista republicana Helen Aguirre Ferre. “Lamentablemente, los anuncios negativos y los que distorsionan la verdad logran el efecto deseado”.
El efecto deseado tanto para demócratas como republicanos sin duda son votos, y algunas veces pareciera que se cumple la premisa atribuida a Maquiavelo, de que el fin justifica los medios.
"Serán los indecisos y los hispanos quienes decidan esta elección, porque entre ambos suman casi un 25% del total de votantes", dijo a Univision.com Juan José Gutiérrez, director de la organización de mexicanos en el exterior MORENA. "Ni uno de los dos contrincantes pueden prescindir de estos votos".
Deuda pendiente
Para el activista por los derechos de los inmigrantes, Carlos Pereyra, Director Ejecutivo del Centro de Orientación Del Inmigrante (CODI), en Miami, Florida, los 100 días que restan para la elección presidencial de noviembre “son los más importantes y cruciales”, no sólo para las campañas, sino para “toda la nación tanto a nivel político como legislativo, en donde los que están en el poder quieren ofrecer soluciones a todo tema que se presente”, no importando si se trata de asuntos “de su interés. Siempre ofrecerán una respuesta, incluso sobre cuestiones que no pudieron resolver durante su término”.
“El que quiere el poder ofrecerá hasta lo que no tiene para llegar al poder”, aseveró Pereyra.
A juicio del activista, en lo que resta de campaña “escucharemos bastante sobre el tema de inmigración, particularmente que el Presidente Obama no cumplió su promesa de campaña (hecha en 2008) de pasar una reforma migratoria” (en el primer año de su mandato).
Pereyra añadió que también “escucharemos mucho sobre los trabajos que se deberían de haber creado y el nivel de desempleo que todavía no llega a un nivel aceptable. Y también que Romney, el candidato republicano, no tiene una estrategia de cómo generar más empleos de los que se han creado durante el mandato del Presidente Obama”.
El activista dijo que se atacarán mutuamente y que el tono de la campaña recrudecerá en estos 100 días, sobre todo al final de la contienda por la Casa Blanca.
En términos similares se refirió Gutiérrez. "Será una contienda cerrada donde cada candidato buscará aprovecharse de cualquier error que cometa el otro para magnificarlos, y así buscar votos entre todos los sectores, pero principalmente entre los indecisos", apuntó.
Carrera de obstáculos
Maribel Hasting, asesora ejecutiva de America’s Voice, “las contiendas electorales son como una carrera de obstáculos, y cuando comienza a verse la recta final, es de anticiparse que suban la velocidad y el tono en la lucha por establecer contrastes, marcar diferencias y rebasar la meta”.
“A partir de septiembre, y en muchas ocasiones antes más adelante, es cuando los votantes comienzan a prestar atención al proceso: unos ya tienen claro por quién votarán, pero otros, los preciados independientes, todavía ponderan qué ruta tomar y de ahí la importancia de vender los contrastes”, dijo.
Respecto a lo visto hasta ahora por parte de las campañas. Hasting indicó que “aunque el votante latino se identifica mayormente con los demócratas, ha probado ser un voto realmente oscilante en las elecciones de varios estados clave para ganar la Casa Blanca. Por tal razón es que vemos anuncios en español”, y que “obviamente aumentarán en cantidad según nos vayamos acercando a noviembre, particularmente en estados donde el voto hispano puede inclinar la balanza en una elección cerrada”.
El arte convencer
Si los indecisos inclinarán la balanza, como señala Hasting y otros analistas de la contienda 2012 entre Obama y Romney, la captura de esos votos dependerá de la astucia de las campañas y de la capacidad de no desencantar a aquellos que ya tomaron una decisión sobre por quién votarán el martes 6 de noviembre.
Y también de las tácticas que empleen los estrategas para transmitir mensajes e imágenes que no sólo convenzan, sino que a partir del miércoles 7 de noviembre las promesas lanzadas al aire se transformen en hechos concretos y no se desvanezcan en el pozo compromisos inconclusos que se abre en épocas electorales, y muchas veces se cierra una vez que el candidato consigue el poder.
Aguirre señala que el despliegue de las tácticas de campaña dependen de los fondos que consigan los candidatos, y que en la elección 2012 “los PACS o comités políticos no tienen limitaciones a cuanto fondos que puedan recaudar de los contribuyentes”, aunque esta situación  genera mucha de la controversia, como el anuncio usando imágenes los juegos Olímpicos para atacar al gobernador Romney por ‘jugar’ a las escondidas con su fortuna en cuentas bancarias en el extranjero”.
“Los organizadores de las Olimpiadas le han pedido al PAC que apoya a Obama que quite el anuncio por que no quieren estar revueltos en la política electoral. Y tienen razón”, dijo Aguirre.
Añadió que el ex gobernador de Massachusetts “sigue recaudando más fondos que el Presidente Obama”, y que quizás este significativo hecho “sea como dijo el Senador Republicano Dick Durbin, que a lo mejor Romney no era todo lo que uno [los Republicano] quisieran, pero que Obama termina siendo todo lo que ellos temían”.
Tema controversial
La inmigración es más que un asunto que afecte a los 11 millones de indocumentados en Estados Unidos. Lo más probable es que, como en 2008, vuelva a inclinar la balanza y determine al inquilino de la Casa Blanca entre el 20 de enero de 2013 y el 20 de enero de 2017. Y hasta ahora, a pesar del compromiso inconcluso de 2008 (sobre la reforma migratoria), Obama le lleva la delantera a Romney, aunque el presidente halla batido todos los récords de deportaciones y tal parece que durante el año fiscal 2012 establecerá una nueva marca con más de 400 mil deportados.
Una ventaja comparativa a favor de Obama radica en que “Romney no ha logrado definirse aún ante el votante latino, precisamente por sus evasivas a la hora de responder cuáles son sus posturas, y la inmigración ha sido quizá uno de los ejemplos más claros de esto”, dijo Hasting.
“De sustentarse en posturas extremas en el proceso primarista, entre esas, su promesa de vetar el DREAM Act o de catalogar la SB1070 de Arizona como un modelo nacional, pasó a decir que apoya alguna solución, pero no explica cuál es y mantiene su delicada danza de tratar de apelar a los votantes latinos que sabe que necesita para ser competitivo ante Obama sin alebrestar a la extrema derecha que lo apoyó a regañadientes en las primarias”, añadió.
Aquirre lo mide en cifras. Y lo observa bajo la óptica de la economía. “Romney necesita aumentar su apoyo hispano por 8 puntos para tener asegurada la victoria en los estados claves.  Aunque la economía es clave, en algunos de los estados indecisos, el desempleo está por debajo del promedio nacional.  O sea, la economía mejora bajo la Presidencia de Obama, pero en estados como Nevada está por encima del promedio nacional.  Encima de eso, las cifras oficiales del desempleo entre los  hispanos está por encima del 11% y 14% para los negros no hispanos”.
Y agrega que, “los votantes demuestran mucho estrés, pesimismo y desconfianza hacia el gobierno federal.  Para ganar, tanto Obama como Romney tienen que entregar un plan concreto demostrando las soluciones que tienen para salir de la crisis económica con una nota positiva.  Un buen líder debe de inspirar confianza y optimismo, no con sueños de opio, pero armado con la verdad y con soluciones factibles explicados de manera fácil de digerir para los votantes”.
Cartas favorables
Las últimas noticias económicas no son alentadoras para Obama. Un informe publicado el viernes en Washington DC revelo que la economía estadounidense creció a una tasa anual de sólo 1,5% de abril a junio, esto debido a que los consumidores redujeron abruptamente sus gastos. El gobierno esperaba un aumento superior al 2%. La desaceleración aviva los temores de que la economía pudiera estar estancándose tres años después del fin oficial de la recesión y que una nueva crisis económica pudiera estar en puertas.
Pese a ello, la campaña de Obama tiene un par de cartas que utilizar en lo que resta de campaña y todas ellas tienen que ver con la inmigración.
La primera de ellas se relaciona con el alivio administrativo anunciado el 15 de agosto del año pasado y que frenaría la deportación de indocumentados con orden de deportación vigente y que carecen de antecedentes criminales. Si bien hasta ahora la medida ha revisado casi 300 mil pasos y menos del 2% de ha visto favorecido, sigue siendo un programa vigente que se antepone al clima antiinmigrante que se vive en gran parte del país.
La segunda corresponde a una medida anunciada a comienzos de enero y que favorecerá indocumentados cónyuges e hijos menores de 16 años solteros de ciudadanos estadounidenses quienes no tendrán que permanecer hasta por 10 años fuera de Estados Unidos para que puedan regularizar sus estados migratorios. La orden ejecutiva de Obama recomenzó revisar y modificar la Ley del Castigo, que en resumen sanciona con tres años fuera del país a indocumentados que llevan más de 180 días en territorio estadounidense o 10 años a quienes acumulen más de un año sin papeles o 365 días.
La tercera corresponde a la acción diferida a favor de cerca de 1 millón de dreamers anunciada el 15 de agosto. La medida, comunicada por la Secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, frena la deportación de jóvenes indocumentados menores de 30 años y que ingresaron a Estados Unidos antes de cumplir los 16, les otorga un permiso de trabajo temporal y les permite un número de Seguro Social.
A juicio de Pereyra, son medidas importantes, pero el presidente todavía “tiene que trabajar día a día con dos grupos importantes, los hispanos y los indecisos. Son ellos los que definirán esta elección que, a mi humilde parecer, será la más peleada en la historia moderna de esta Nación”.
De la reunificación familiar anunciada el 2 de enero y que todavía no entra en vigor (cambios a la Ley del Castigo), Pereyra dijo que “podrán beneficiarse más de 2 millones de personas”, y que ese número es suficiente para convencer a miles de indecisos.
“Impactará a ciudadanos estadounidenses que tienen poder de voto y que saldrán a votar con más ganas cuando sus familiares estén más seguros. Pero por ahora es una promesa que no termina de llegar”.
Qué viene
En los 100 días que restan de campaña vienen duras batallas para ambos candidatos. Entre ellas debates televisados que, sin duda, les ayudará a definir sus campañas.
El periódico USA Today asegur+o que la campaña de Obama ya comenzó los preparativos para los debates y que comisionó al Senador John Kerry, de Massachusetts, para organizar las participaciones del presidente.
La Comisión de Debates Presidenciales anunció que el primer encuentro de celebrará en Denver, Colorado, y que se estará enfocado en política interna. Expertos estiman que seguridad, inmigración y economía serán temas centrales.
El segundo debate Obama-Romney está pautado en Hempstead, Nueva York, y tiene un formato de cabildo abierto.
Un tercer debate se desarrollará en Boca Ratón, Florida, estado clave que en 2000, 2004 y 2008 determinó al ganador de la elección presidencial.
Gutiérrez hizo referencia al Talón de Aquiles de ambos candidatos, y que esas debilidades deben ser tenidas en cuenta en lo que resta de campaña. "El de Obama, la economía. Y el de Romney, la inmigración. Ambos tienen cola de le pisen", concluyó.
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