Falta de transporte agobia a centroamericanos en México

ImpreMedia Digital, LLC | Jul 13, 2012 | 2:48 PM

Los problemas tras 'La Bestia'

MÉXICO -  Unos 250 centroamericanos fueron transportados ayer en autobuses particulares pagados por un empresario agricultor que en anonimato se solidarizó con los indocumentados varados en el poblado Las Islas, del estado de Veracruz, por el colapso de un puente ferroviario en el estado de Oaxaca.
El grupo pudo trasladarse a Tierra Blanca en busca de un refugio gracias a ese apoyo, pero otros 3,000 inmigrantes que utilizan al tren de carga "La Bestia" de manera clandestina quedaron expuestos durante los cuatro días de inmovilización.
"La región donde se quedaron sin movilización es un territorio ocupado por todo tipo de bandas criminales: los Zetas, los Golfos, los Contrazetas, y ya los estaban acosando con robos e incluso en algunos poblados hubo situaciones de xenofobia", dijo Marta Sánchez, coordinadora del Movimiento Migrante Mesoamericano, organización que envió a tres activistas de apoyo.
Entre los lugares más afectados fueron Arriaga, Chiapas; Ixtepec, Oaxaca; Tenosique, Tabasco; Las Choapas, Medias Aguas y Coatzacoalcos en Veracruz.
Los defensores de los derechos de los migrantes presentes en la zona tuvieron que hacer una "contracampaña" a través de los medios de comunicación porque algunos locutores de radio comenzaron a incendiar los ánimos de las comunidades, explicó Sánchez.
"Las personas responden muy mal cuando ven trastocada su vida cotidiana y de pronto ver tanta gente desconocida a su alrededor los asusta por miedo, desconocimiento, pero cuando se les explica los mexicanos también son solidarios".
Los riesgos de cruzar la frontera
El profesor de primaria Jesús Maya, de la organización México en Paz-Veracruz, emprendió una exitosa colecta para recolectar comida y víveres entre la población. "La ayuda de estas personas y la de la católica pastoral humana fue clave para enfrentar la emergencia".
En Coatzacoalcos, el albergue El Buen Samaritano recibió algunos alimentos que envió el gobierno estatal horas antes de que la dirección general de Operación de Ferromex, controladora de Ferrosur, informara el restablecimiento de sus servicios.
El Instituto Nacional de Migración (Inami) dejó claro que no daría "libre paso" a los inmigrantes a quienes ofreció, en cambio, acogerse al programa de Repatriación Voluntaria.
"Ninguno de ellos enfrenta en sus países de origen situaciones de riesgo de integridad física, persecución política o religiosa, o situación de inseguridad generalizada", explicó Rafael Pretelín, delegado del Inami en la zona, sobre las características que necesitarían para otorgarles refugio.
En México hay siete empresas de ferrocarriles de carga: Ferromex, Kansas City Southern de México, Ferrosur, Terminal y Ferrocarril del Valle de México, Línea Coahuila-Durango, el Ferrocarril del Istmo y el Ferrocarril CZRY (Tijuana-Tecate) que atraviesan el país con diversasrutas.
Ninguna de estas compañías tiene hasta el momento políticas claras sobre el uso de su infraestructura como medio de transporte improvisado ni la Secretaría de Comunicaciones y el Instituto Nacional de Migración tampoco.
Según denuncias de los polizones del ferrocarril, son los maquinistas los que ponen las reglas: algunos los tratan bien; otros no los dejan subir, cobran cuotas o reciben dinero de bandas criminales para detener la marcha y poder asaltar, secuestrar o extorsionar en parajes descampados.
A estos riesgos se suman las condiciones físicas en las que viajan: sin ninguna protección es frecuente que resbalen y caigan a las vías con altas probabilidades de morir o ser mutilados.
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