Perú lanza un programa en zona golpeada por el narcotráfico

EFE | Jun 27, 2012 | 9:17 PM

Lucha contra la pobreza

LIMA, Perú - El presidente del Consejo de Ministros de Perú, Oscar Valdés, lanzóy en la ciudad de Pichari, en el sureste del país, un programa de desarrollo para el Valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), convertido en los últimos años en un centro de producción de hoja de coca y cocaína.
Acompañado por siete ministros de Estado, Valdés dijo que el Gobierno se va a poner a trabajar en el programa de lucha contra la pobreza en el VRAE "a partir del primero de julio y hasta el 2016", año en que concluye el mandato del presidente, Ollanta Humala.
La estrategia presentada en esta ciudad selvática de la región Cuzco comprende la construcción de carreteras, electrificación en las comunidades, el desarrollo de cultivos alternativos a la hoja de coca y la implementación de hospitales, postas médicas y otros establecimientos de servicios básicos.
El área de acción de este programa comprende las regiones de Ayacucho, Huancavelica, Cuzco y Junín, las cuales comparten el VRAE, un valle selvático de difícil acceso que está azotado por el terrorismo y el narcotráfico.
Perú es actualmente el primer productor mundial de cocaína, según el último informe del Departamento Antidrogas de Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés), con 325 toneladas anuales y el VRAE es la zona con mayor extensión de cultivos de hoja de coca en el país con alrededor de 19.000 hectáreas.
El programa tiene el propósito de fortalecer la presencia del Estado a través de cuatro ejes de intervención: lucha contra la pobreza, la desigualdad, el terrorismo y el tráfico ilícito de drogas y las bandas criminales, señaló Valdés.
El primer ministro remarcó que esta estrategia responde a la decisión política de Humala que "al 2016 quiere entregar un VRAE pacificado y desarrollado".
Valdés indicó que los ministros harán una evaluación mensual del cumplimiento de la estrategia, en sus respectivos sectores, y que también habrá visitas regulares de congresistas y autoridades locales.
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