Religiosos piden a Obama freno a las deportaciones y al Congreso una reforma migratoria

Univision.com* | Jun 12, 2012 | 10:50 AM

Viajaron a Washington DC como parte de una “movilización de fe”

Líderes religiosos viajaron a Washington DC para pedirle al presidente Barack Obama que frene las deportaciones de inmigrantes, y al Congreso que debata y apruebe una reforma migratoria que incluya una vía de legalización para indocumentados.
En la denominada “Movilización de fe” participan más de una docena de ministros de diversas denominaciones quienes abogar por millones de inmigrantes sin papeles que viven en el país.
Uno de ellos, el sacerdote José Landaverde, de la iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, del vecindario mexicano La Villita de Chicago, viajó a la capital estadounidense junto con una familia de indocumentados que, además de las dificultades por su estatus legal, algunos de sus integrantes se encuentran enfermos.
Los religiosos también abogan por atención médica en centros asistenciales a inmigrantes sin papeles, y que por no tener una autorización de empleo, carecen de seguro médico.
¿Debería el gobierno frenar las deportaciones e insistir para que el Congreso debata la reforma migratoria? Participe en el Foro de Reforma Migratoria.
Rezos y reuniones
Además de realizar vigilias y oraciones, los religiosos se reunirán con funcionarios de gobierno para entregarles el pedido de una reforma comprensiva y el cese de las deportaciones, para de esa manera dar tiempo a que el Congreso apruebe una modificación a las leyes migratorias que permitan o faciliten una vía de legalización ordenada.
Junto al clamor para el cese de las deportaciones los religiosos expondrán al gobierno la dramática situación en la que viven familias que han sido separadas por la política migratoria. También formularán un llamado al gobierno para que de a conocer el plan de trabajo que estructura la reforma migratoria.
En 2008 el Presidente Barack Obama prometió que durante su primer año de mandato empujaría una reforma migratoria, pero otros debates, entre ellos la crisis financiera, las guerras en Irak y Afganistán y la reforma de salud postergaron el compromiso.
Tras los comicios de medio tiempo de 2010, en el que los republicanos conquistaron el control de la Casa Blanca y arrebataron varios asientos a los demócratas en el Senado, las posibilidades de un acuerdo bipartidista en favor de la legalización de indocumentados se esfumaron junto con la propagación de un clima antiinmigrante que llevó a seis estados a aprobar severas medidas contra la inmigración indocumentada, entre ellos Arizona (con la SB 1070) y Alabama (con la HB 56).
Presentarán testimonios
"No sólo vamos a pedir un alto a las deportaciones, queremos presentar a los funcionarios del gobierno de Obama testimonios del daño que provoca el retraso en la definición de una reforma inmigratoria", dijo Landaverde la semana pasada, cuando se anunció el viaje a Washington, D.C.
El tema de las deportaciones y la falta de una reforma migratoria –tal y como el Presidente anunció durante su campaña en 2008- ha frustrado a los hispanos, reportó el lunes The New York Times.
El diario mencionó que otras medidas anunciadas por el gobierno, entre ellas una revisión de la denominada Ley del castigo, se encuentra atrapada en la burocracia, y que una revisión de 300 mil casos de deportación anunciada con bombos y platillos en agosto de 2011 ha beneficiado apenas a un 2%.
“Sus políticas de inmigración han producido pocos avances entre los latinos, cuyos votos podrían ser cruciales para el mandatario él en noviembre”, señala el análisis.
Récords sucesivos
En los tres últimos años la administración ha roto récords sucesivos de deportaciones. La cifra supera los 1.1 millones, de acuerdo con datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El gobierno asegura que la mayoría de ellos tenía antecedentes criminales, pero activistas por los derechos de los inmigrantes contradicen al gobierno y aseguran que la cantidad de deportados sin antecedentes criminales graves es muy superior a lo que señalan las autoridades y la propia Casa Blanca.
La Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes en Los Angeles (CHIRLA), El Foro Nacional de Inmigración (NFI) y el Consejo Nacional de La Raza (NCLR), entre otros, reiteran que entre seis a siete de cada 10 deportados por el gobierno de Obama no tenía antecedentes criminales serios que representaran una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Activistas por los derechos de los inmigrantes consultados por Univision.com advierten que los bajos resultados obtenidos por la política migratoria de Obama “impactarán” en los comicios presidenciales del primer martes de noviembre.
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