Mubarak se libra de la pena de muerte y fue condenado a cadena perpetua

AFP | Jun 02, 2012 | 9:05 AM

El ex presidente de Egipto se niega llorando a entrar en la cárcel

EL CAIRO - El ex presidente egipcio, Hosni Mubarak, de 84 años, que dirigió el país durante 30 años y cayó derrotado en la "primavera árabe", fue condenado el sábado a cadena perpetua por la sangrienta represión de manifestantes durante la revuelta de 2011.
Por su parte, el ex ministro del Interior, Habib el Adli, también recibió la misma sentencia, mientras que seis antiguos altos cargos de los servicios de seguridad resultaron absueltos.
El tribunal, sin embargo, no condenó a los dos hijos de Mubarak, Alaa y Gamal, juzgados al mismo tiempo por corrupción, al considerar que los hechos prescribieron.
El ex dirigente escapó a la pena de muerte pedida por la Fiscalía y también fue absuelto en uno de los casos de corrupción.
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Abogados furiosos
Unos breves enfrentamientos estallaron en la sala del tribunal, en las afueras de El Cairo, tras la sentencia. Algunos abogados dentro de la sala se mostraron furiosos por las absoluciones y dijeron a la AFP que temían que Mubarak y Adli fueran declarados inocentes en apelación.
Mubarak, tumbado en una camilla detrás de los barrotes del box de los acusados y con los ojos cubiertos por gafas oscuras, recibió la sentencia impasible, al igual que se había mostrado durante todo el juicio, que se inició el 3 de agosto.
El ex rais egipcio era el primer dirigente derrocado por la "primavera árabe" en comparecer en persona ante la justicia.
El fiscal había pedido la pena de muerte para Mubarak, quien estaba acusado de corrupción y de estar involucrado en la muerte de unos 800 manifestantes en enero y febrero de 2011, durante la movilización opositora que culminó con su derrocamiento. Mubarak ha negado estar involucrado en esas muertes.
Agitada transición
El veredicto fue comunicado después de la primera y antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Estos comicios tienen lugar tras un agitado período de transición, en el que hubo nuevos actos de violencia que dejaron muertos.
Por primera vez desde hace décadas, estas elecciones se realizan en un clima de libertad y sin intimidaciones. Se trata de uno de los principales cambios que han tenido lugar en el país desde la "revolución del 25 de enero" de 2011 y la detención de Mubarak, en abril del año pasado.
Los islamistas Hermanos Musulmanes, un movimiento prohibido durante mucho tiempo, se han convertido en la primera fuerza política de Egipto, tras haber ganado las elecciones legislativas.
Durante las audiencias, los familiares de las presuntas víctimas de Mubarak oyeron con preocupación o con ira a diferentes testigos contradecirse o afirmar que el ex mandatario y los otros acusados eran inocentes.
Así, un oficial de policía dijo que se le había ordenado tratar a los manifestantes como hermanos. Otros indicaron haber recibido instrucciones de no llevar armas durante las manifestaciones.
Detalles del juicio
Un ex adjunto de Habib el Adli declaró que el entonces ministro del Interior había ordenado usar sólo gases lacrimógenos y cañones de agua el 28 de enero de 2011, día en que murieron más personas.
"En los hechos, los testigos del fiscal actúan como testigos de la defensa", murmuró uno de los abogados de familiares de las víctimas.
Varios testigos clave, como el actual jefe de Estado de facto de Egipto desde la caída de Mubarak, el mariscal Husein Tantaui, declararon a puerta cerrada, pero abogados presentes dijeron que no había acusado al ex mandatario.
También se acusa a Mubarak de corrupción cuando se realizó una venta de gas natural egipcio a Israel, la cual habría tenido lugar a un precio inferior al del mercado, así como por haber aceptado un soborno del hombre de negocios egipcio Husein Salem.
El ejército negó haber jugado un papel en la decisión de juzgar a Mubarak, pero el juicio se realizó tras meses de manifestaciones hostiles al poder militar, en las que se pidió que se juzgara al ex mandatario.
El llanto de Mubarak
El ex presidente egipcio, Hosni Mubarak, se negó entre llantos a abandonar el helicóptero que le transportó del tribunal en el que fue condenado el sábado a cadena perpetua hacia la prisión de Tora, al sur de El Cairo, según un responsable de los servicios de seguridad.
"Lloraba y no quería abandonar el helicóptero. Unos miembros de la seguridad tuvieron que convencerle para salir", aseguró este responsable a la AFP.
Mubarak, de 84 años, fue condenado a cadena perpetua por la sangrienta represión de la revuelta contra su régimen el año pasado, tras diez meses de juicio. Uno de sus abogados anunció de inmediato a la AFP que su cliente apelará la sentencia.
El ex presidente, hasta entonces en detención preventiva en un hospital militar cerca de El Cairo, fue trasladado al ala médica de la cárcel de Tora, un barrio periférico de la capital.
Había acogido la sentencia impasible, tumbado en una camilla, con la mirada escondida por unas gafas oscuras.
©AFP
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