El DREAM Act de 2011 vs. planes Rubio y Rivera

Univision.com* | Jun 01, 2012 | 1:57 PM

Clima antiinmigrante eliminó probabilidades de un acuerdo bipartidista en apoyo a miles de jóvenes indocumentados

Cada año alrededor de 65 mil jóvenes indocumentados se gradúan de las escuelas secundarias de Estados Unidos. Y mientras muchos esperan continuar estudios en la universidad, ingresar a servir en las Fuerzas Armadas para defender al país que aman o insertarse en la fuerza laboral, se ven forzados a permanecer en las sombras porque no tienen papeles de estadía legal en Estados Unidos.
Un estudio difundido el viernes por el Immigration Policy Center (IPC) compara un proyecto de ley surgido en 2001 -y que se conoce como DREAM Act- con dos iniciativas republicanas que asomaron en el Congreso y que tienen el mismo objetivo: darles la oportunidad de regularizar sus permanencias.
Mientras el proyecto original incluye a miles de indocumentados que ingresaron siendo niños a Estados Unidos, y están o ya finalizaron la escuela secundaria, las nuevas versiones son limitadas. El IPC analizó los proyectos para destacar las virtudes de cada uno, y también señalar sus carencias.
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Del consenso a la polarización
Durante la última década en el Congreso se registró un creciente consenso bipartidista que tenía como objetivo proporcionar una vía para que adultos jóvenes que ingresaron siendo niños al país, traídos por sus padres y se hayan graduado de la escuela secundaria, pudieran obtener la residencia permanente, explica el informe.
Conocido como Development, Relief, and Education for Alien Minors (DREAM Act), el proyecto apareció en el legislativo en 2001. Su principal beneficio era otorgar la green card o tarjeta verde a jóvenes sobresalientes una vez graduados de la universidad o ingresados a las filas de las Fuerzas Armadas.
La iniciativa de inmediato fue respaldada por legisladores, religiosos, grupos y organizaciones de apoyo a los inmigrantes sin papeles, sindicatos, empresarios, universidades y las propias universidades, entre otros, pero demócratas y republicanos jamás se pusieron de acuerdo para reunir los 218 votos en la Cámara de Representantes y 60 en el Senado necesarios y aprobar la iniciativa.
Clima poco favorable
Después de 2011 el ambiente político se polarizó, indica el reporte de IPC. Y el apoyo bipartidista para el DREAM Act se desvaneció. Desde 2006 el proyecto subió varias veces a debate en ambas cámaras, pero los resultados finales fueron desfavorables.
Recientemente, sin embargo, han surgido dos propuestas nuevas, aunque limitadas o diferentes del plan original de 2001, que restringen o limitan el número de beneficiarios y no necesariamente muestran un camino expedido hacia la residencia permanente o hacia la ciudadanía, como incluía el primer plan bipartidista.
Una de esas propuestas, todavía no revelada por escrito, corresponde a una idea que ha venido esbozando el senador Marco Rubio (republicano de Florida), y que al parecer ofrecería estatus legal temporal de permanencia para ciertos indocumentados graduados de secundaria, pero no les daría la residencia permanente, menos aún la ciudadanía.
Los planes de Rivera
En enero de este año, el representante David Rivera (republicano de  Florida), introdujo la Ley de Armas, que requeriría el servicio militar como condición para obtener el estatus de residente permanente. Y el miércoles sometió a la consideración de la Cámara la Ley de STARS, que permitiría a estudiantes indocumentados convertirse en residentes permanentes si completan un título de cuatro años, siempre y cuando tengan menos de 19 años de edad al momento de entregar la solicitud para aplicar al beneficio.
Denominado Studying Towards Adjusted Residency Status Act (STARS), el proyecto, entre otros requisitos, señala que los beneficiarios deben haber residido en el país por los últimos cinco años y tener buen carácter moral.
Rivera ha dicho que se inspiró en la estudiante indocumentada Daniela Peláez, una dreamers de 18 años originaria de Colombia y que ha sido distinguida como la mejor alumna de su clase de secundaria, y que enfrenta un proceso de deportación que fue suspendido temporalmente en marzo.
Peláez fue traída a Estados Unidos por sus padres a la edad de cuatro años sin papeles de estadía legal.
El DREAM Act
¿Cuáles son las principales diferencias entre el plan de 2011 y las versiones de Rubio y Rivera?
El DREAM Act (S. 952, HR 1842) condiciona la residencia permanente a inmigrantes no autorizados cualificados que se inscribieron en la universidad o que sirvan en el ejército. Después de cumplir con una serie de requisitos, entre ellos completar al menos dos años de universidad o el servicio militar, el estado condicional se elimina y el beneficiario se convierte en un residente legal permanente de Estados Unidos. Cinco años más tarde, podrá gestionar la ciudadanía estadounidense.
El último proyecto debatido sin éxito en el Senado y aprobado en la cámara con 216 votos, permitiría a individuos hasta los 35 años de edad acogerse al DREAM Act siempre y cuando hubieran ingresado al país antes de cumplir los 16 años y haber residido durante al menos cinco años antes de la promulgación del proyecto de ley.
En cuanto a los dos años de estudios universitarios o el servicio en las Fuerzas Armadas, el proyecto señala que podían ser atendidas en una variedad de formas, incluido trabajo comunitario, asistencia a una escuela de formación profesional o haber servido en la Guardia Nacional.
La propuesta STARS
Los proyectos entregados por Rivera se centran en un grupo mucho más pequeño que los individuos que beneficiaría el DREAM Act.
La legislación sobre armas, por ejemplo, ampara sólo a jóvenes menores de 30 para que puedan solicitar una residencia temporal condicionada siempre y cuando se inscriban en el servicio militar en un plazo de nueve meses a partir de la fecha en que reciben el beneficio.
La residencia temporal tiene una duración de cinco años y puede ser renovada por otro período igual de tiempo (cinco años) siempre y cuando el joven haya cumplido al menos dos años de servicio activo militar o cuatro años de servicio en la reserva. Durante la extensión de cinco años, los beneficiarios podrán gestionar la residencia permanente.
El plan Stars, en cambio, limita la elegibilidad de los individuos a los 19 años o menos al momento de solicitar el beneficio, o a los 21 años si tiene una orden de salida voluntaria que recibió antes de haber cumplido los 10.
Añade que el beneficiario podría recibir una residencia temporal condicionada con una duración de cinco años que podría renovar por un período adicional de otros cinco años. Si se gradúa de una universidad luego de cuatro años de estudios, más otros tres años de estadía con la prórroga de cinco años, podrá solicitar la residente permanente o el retiro de la condicionalidad como residente temporal.
Cinco años después, un residente permanente puede solicitar la ciudadanía.
El plan de Rubio
La propuesta de DREAM Act del Senador Rubio es diferente al plan original y a las propuestas de Rivera.
De acuerdo con las declaraciones del propio senador de Florida y su personal acerca de la propuesta, esta sugiere que los estudiantes indocumentados que se favorezcan (de acuerdo a requisitos de edad, ingreso y carencia de antecedentes criminales, entre otros), reciban un estatus legal temporal de permanencia en el país, que será válido mientras estudien en la universidad o ingresen a las Fuerzas Armadas.
Pero a diferencia de los otros proyectos, el plan de rubio no ofrecería una vía específica para pasar transitar entre el estatus legal temporal y la residencia legal permanente. Tampoco incluye la ciudadanía estadounidense.
Es decir, no se sabe si los beneficiarios de su propuesta de DREAM Act podrán alcanzar, algún día, la tarjeta verde o green card.
Aclarando términos
¿Cuál es la diferencia entre los términos "no inmigrante" y “estado condicional"? ¿O entre "no inmigrante" y "residente permanente"?
El informe de IPC señala que los no ciudadanos que están autorizados a entrar y permanecer en Estados Unidos son, a menudo, personas que poseen una "personalidad jurídica". Pero advierte que esta definición no refleja completamente los matices de la ley de inmigración.
Agrega que la ley de inmigración divide a los individuos en categorías de inmigrantes y no inmigrantes. Y que bajo la ley federal de inmigración, la mayoría de los "no inmigrantes" son extranjeros que vienen a Estados Unidos por un período limitado de tiempo y no tienen intención de quedarse permanentemente.
Por ejemplo turistas, estudiantes, periodistas y artistas del extranjero llegan a Estados Unidos con visas de no inmigrante. Un (residente o permanente o titular de la "tarjeta verde") "inmigrante" es un extranjero que tiene la intención de permanecer en Estados Unidos de forma indefinida. Y que a diferencia de los no inmigrantes, los extranjeros con estatus de residente permanente se les permite trabajar en Estados Unidos sin condiciones.
“La obtención de la condición de residente permanente es un requisito previo para convertirse en un ciudadano estadounidense”, subraya.
Categorías jurídicas
IPC indica que entre los términos “no-inmigrante” e “inmigrante” “se encuentra un mundo de categorías jurídicas”.
Añade que algunos extranjeros que ingresan al país bajo la categoría de no-inmigrante, vienen a Estados Unidos en visitas de corta duración. Y que entre ellos están los turistas. Pero que otros pueden hallarse en el país en una situación temporal debido a la violencia o los desastres naturales en su país de origen.
“Muchos no-inmigrantes viven y trabajan en Estados Unidos durante largos períodos de tiempo y pueden tener la oportunidad de solicitar la condición de inmigrante”, subraya el informe. “Algunas visas de no- inmigrante pueden ser renovadas indefinidamente, mientras que muchos otros se limitan a un número finito de años”.
También explica que algunos inmigrantes son admitidos de manera condicionada, por ejemplo los cónyuges extranjeros de ciudadanos estadounidenses. Y que una condicionalidad es provisional y que se supone que estos extranjeros viven en Estados Unidos como inmigrantes, pero que ciertas condiciones deben cumplirse antes de que la condición se levante y obtienen entonces formalmente el estado como residentes permanentes.
Citó que para reducir al mínimo la posibilidad de fraudes, el cónyuge de un ciudadano estadounidense debe estar casado durante al menos dos años en un matrimonio legítimo antes de aplicar para retirar la condicionalidad de su visa.
Tanto el DREAM Act como las propuestas de Rivera siguen el modelo de condicionalidad y que, al término de ella, los beneficiarios pueden obtener la residencia permanente, y luego de cinco años con la green card pueden gestionar la ciudadanía.
El proyecto del Senador Rubio no entraría dentro de esta categoría.
Radiografía de los ‘dramers’
En cuanto a quién es un ‘dreamers’ (indocumentado que calificaría para el beneficio del DREAM Act), el informe de IPC lo describe como un inmigrante que entró a estados unidos siendo menor de edad y fue traído por sus padres.
Agrega que, en general, los dreamers “tienen pocos vínculos con su país de origen, tienen poca o ninguna intención de regresar hacia sus países de origen de manera permanente y tienen toda la esperanza y el deseo de convertirse en ciudadanos estadounidenses”.
Agrega que una visa de no-inmigrante adaptada a estas circunstancias excepcionales “es probable que sea significativamente diferente” de otras categorías de visas existentes. Y que al menos que la ley esté bien redactada y coordinada con las leyes existentes, podría ser mucho más difícil la situación de no-inmigrante para alcanzar un ajuste de estado a la condición de permanente, tal y como señala la ley actual.
También señala que, sobre la premisa del plan sugerido por el Senador Rubio, los jóvenes indocumentados que sueñan con convertirse en ciudadanos no podrán hacerlo porque nunca recibirían la residencia permanente, requisito básico para solicitar la naturalización luego de cinco años con la green card.
“Como hemos explicado anteriormente, las vías a convertirse en un residente permanente en Estados Unidos son limitadas”. Y que la mayoría de las personas que reciben el estatuto de residente permanente “lo hacen sobre la base de una relación familiar o trabajo, y que el sistema tiene limitada la oferta de visas, y los reglamentos que rigen su distribución son engorrosos”.
Cuota reducida
El reporte del Immigration Policy Center (IPC) indica que el número de visas de inmigrante disponibles en ambas categorías (familia y basado en empleo) no ha cambiado desde 1990, causando retrasos significativos para muchos aspirantes.
Sólo 140 mil visas de residencia basadas en empleo están disponibles cada año, y la elegibilidad para estas tarjetas de residencia depende en gran medida el tipo de solicitante, del grado de estudio y la profesión.
Explica que si “alguien recibe un título en educación primaria y tiene una oferta de trabajo, no necesariamente califica para una visa basada en empleo”. Y que si alguien que recibe un título en ingeniería sí podría calificar, pero también podría descubrir que no hay visas disponibles en ese momento.
El número limitado de visas disponibles basadas en empleo hace que sea muy difícil predecir quién podrá beneficiarse del sistema que opera en la actualidad, subraya.
Añade que la ley federal de inmigración también impone límites en el número de visas de inmigrante que se pueden dar a los nacionales de algún país en particular. Y que independientemente del número de solicitantes calificados, existen países como México, India, China y Filipinas donde sólo un pequeño porcentaje de sus ciudadanos pueden obtener una tarjeta verde en un año determinado.
El estudio anota que si se apruebe un camino dedicado a la residencia permanente para los dreamers a través de un empleador o un familiar, aumentará la demanda de tarjetas de residencia y es probable que se extiendan aún más retrasos.
“De acuerdo con declaraciones hechas por el senador Rubio, jóvenes indocumentados que son elegibles para la residencia permanente tendrían que competir por el reducido número de tarjetas verdes disponibles. Este enfoque podría poner más presión sobre un sistema ya sobrecargado”, apuntó.
Aspecto negativo de “temporal”
El reporte señala que debido a las complejidades de la ley de inmigración estadounidense, puede ser complicado ya veces difícil de mantener la elegibilidad y obtener una tarjeta verde o green card. Incluso si a los beneficiarios se les da la opción de renovar varias veces su estatus temporal. Se enfrentarán a las complicaciones y los costos de renovación constante, sumado a la incertidumbre de un estado de permanencia que no tiene protecciones reales para permanecer en Estados Unidos, y la posibilidad de que la espera por un cupo de visa y otras oportunidades se desvanezcan debido a que carecen de estatus como residente permanente.
“Por ejemplo las visas de trabajo temporal, como la H-1B para trabajadores altamente calificados, con el tiempo expira. Si un empleador quiere contratar a un empleado, el empleador puede optar por solicitar una tarjeta verde basada en el empleo, y el empleado depende del empleador para completar el proceso. Además de la acumulación, el proceso para obtener una tarjeta verde basada en empleo puede ser complejo. A veces puede haber diferencias en el empleo o la renovación de la autorización de empleo por la situación jurídica del individuo o beneficiario”.
También anota que los empleados con estatus temporal no podrán ser capaces de aceptar promociones, y resalta que el actual sistema de visas basado en empleo ha llevado a muchos inmigrantes talentosos a abandonar sus solicitudes de tarjeta verde o, simplemente, irse a otros países que son más acogedores que Estados Unidos.
Refiere que el casamiento con un ciudadano estadounidense podría convertirse fácilmente en la ruta predeterminada a la residencia permanente para los dreamers, a menos que el plan del senador Rubio ofrezca una exención de las restricciones existentes u otras garantías. Pero es poco probable que los políticos quieren alentar a los dreamers a casarse con ciudadanos estadounidenses sólo para permanecer en el país.
La Ley del Castigo
El análisis de IPC también cita la Ley del castigo o Ley de los 10 años. Según la legislación vigente, los no ciudadanos que ingresen al país sin permiso, como hicieron muchos jóvenes indocumentados, no pueden convertirse en residentes permanentes dentro del territorio de Estados Unidos. En su lugar, deben salir del país y solicitar la residencia permanente en un consulado extranjero.
Pero si salen les cae encima la Ley del castigo, que señala que si una persona permaneció más de 180 días como indocumentado, es sancionado con tres años fuera del país. Y si la estadía no autorizada supera el año, el castigo sube a 10 años.
Esto, advierte, vuelve inelegibles a los dreamers para obtener la residencia legal permanente en Estados Unidos. Y explica que para muchos indocumentados graduados de secundaria, un estatus de no inmigrante temporal no es una solución permanente, ya que no hay garantía de que en última instancia, podría calificar para una tarjeta verde.
“Si el objetivo de las propuestas encaminadas a prestar ayuda a los jóvenes indocumentados es permitir que los dreamers permanezcan en Estados Unidos, “la mejor manera de lograrlo es crear una trayectoria dedicada a la residencia permanente” para ellos.
Y refiere que “de hecho hay toda una categoría de inmigrantes especiales que cubre los grupos que reciben un estado temporal que se puede convertir en residencia permanente, tal como por ejemplo los trabajadores religiosos, los niños abandonados, las víctimas de la trata y otros delitos, y los nacionales afganos e iraquíes que trabajaban para el gobierno de estados Unidos”.
Estas rutas, puntualiza, sirven para “crear puntos de referencia claros para pasar al siguiente paso en el proceso y no competir con el sistema de visas de inmigrante que ya está sobrecargado”.
IPC concluye que los dreamers son "americanos" en casi todos los sentidos de la palabra, y que existe un consenso creciente de que se merecen un estatus permanente. Y urgió al Congreso a “elaborar una legislación que tenga en cuenta los problemas actuales con el sistema de inmigración existente, evitando retrasos innecesarios y complicaciones”.
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