Alejandro Solalinde pide evitar 'muros y fronteras'

EFE | May 18, 2012 | 11:33 AM

"Empresarios detonaron inmigración"

El sacerdote mexicano Alejandro Solalinde, que tuvo que salir temporalmente de su país debido a amenazas de muerte por su labor con los inmigrantes, hizo una defensa en su nombre y un llamado al Gobierno de Estados Unidos a evitar "los muros y las fronteras".
En una entrevista con Efe, Solalinde dijo que "los empresarios detonaron la inmigración" en México y ahora se hace necesario que el Gobierno del presidente estadounidense, Barack Obama, "redoble sus esfuerzos de lectura de la realidad".
"Tiene que tratar de ver lo que decía Jesús, los signos de los tiempos. Tiene que leer a tiempo que este sistema está fallando y que lo importante no es poner muros y fronteras, sino de verdad hacer un control inteligente de los trabajadores para que vengan a trabajar y regresen a sus lugares de origen", dijo.
El sacerdote, de 67 años, llegó a Chicago en la primera escala de un viaje que lo mantendrá fuera de México hasta el 3 de julio, donde participó como invitado especial en un encuentro binacional sobre Migración, Cultura y Juventud y en el Congreso Nacional Latino que se inauguró.
Solalinde, que regenta el albergue de Hermanos en el Camino, en Oaxaca (México), donde da asistencia a los inmigrantes que atraviesan México en dirección al norte en busca del sueño americano, dijo haber recibido seis amenazas de muerte en dos meses, "que vinieron de todos lados, desde que iban a cerrar el albergue, hasta quemarlo".
No tiene miedo
El sacerdote ha decidido dejar el país temporalmente a petición de "tanta gente que se expone por mí", pero no por miedo. "Definitivamente lo que me impulsa, esa confianza que siento y el no tener miedo (de morir), es mi amor a Cristo. Yo confío en Dios".
"Yo creo que él me cuida, Jesús me envía para esta misión. Yo no represento a ningún partido, a ninguna institución o estoy por interés. No creo en los puestos de poder, ni mucho menos dentro de la Iglesia", afirmó.
Según dijo, en su trabajo por los casi 200 indocumentados centroamericanos que llegan a diario a su albergue en busca de comida y refugio en tránsito a los Estados Unidos le mueve "el amor al más débil con el que Cristo se identificó".
Solalinde comparó las situaciones de los inmigrantes en México y Estados Unidos.
Según explicó, cuando un centroamericano o suramericano llega a México, "por el hecho de cruzar la frontera no es ilegal, es un irregular administrativo. Pero en cambio acá (en Estados Unidos) por el hecho de cruzar es un criminal y va a la cárcel".
El sacerdote pidió a los inmigrantes, a "los que vienen de camino y los que están aquí", que lleguen a Estados Unidos con otra meta que no sea solamente ganar dólares, y ayuden al país "a renovar su corazón, a tener un corazón de carne, un corazón donde se valore al ser humano como lo más importante, y no el dinero".
La invitación a Solalinde se hizo hace varios meses "cuando no imaginábamos que la situación se iba a poner tan difícil" para los defensores de los migrantes en México, según explicó el director ejecutivo de la Alianza de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas, Óscar Chacón.
En este sentido, señaló que con su presencia da a conocer su labor en México pero "también ayuda a generar más conocimiento de su causa y consecuentemente mejores condiciones de protección para su trabajo".
Solalinde, que además coordina la Movilidad Pastoral de la diócesis de Tehuantepec, en Oaxaca, viajará el domingo a Miami, y posteriormente se trasladará a Canadá, España, Suiza e Italia para hablar de los peligros que enfrentan los inmigrantes cuando atraviesan México.
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