La masacre de Salvárcar
La noche del 31 de enero de 2010 un grupo de hombres armados irrumpió en una vivienda de Villas de Salvárcar, Ciudad Juárez, y masacró a un grupo de jóvenes que se habían reunido para celebrar una fiesta.
El comando integrado por presuntos narcotraficantes estaba integrado por al menos 20 hombres fuertemente armados que se movilizaban en al menos siete vehículos.
Los jóvenes reunidos eran estudiantes del colegio de bachilleres CBTIS 128 y de la Universidad Autónoma de Chuihuahua, quienes celebraban una fiesta.
El ataque dejó un saldo de 15 muertos y 10 heridos. En la casa donde se realizaba la fiesta había por lo menos 60 personas.
Según relato de testigos, los sicarios que cometieron la matanza ingresaron disparando a la fiesta sin mediar palabras.
Según el gobierno de México, el ataque obedeció a un ajuste de cuentas entre carteles que controlan el narcomenudeo en la zona de la masacre.
Pero el Frente Nacional contra la Represión sostiene que los autores de la matanza de Salvárcar eran miembros de un escuadrón de la muerte.
Familiares de las víctimas de la matanza de Salvárcar no han dejado de exigir justicia al gobierno de Felipe Calderón para que esclarezca los hechos, detenga y juzgue a los responsables.
Durante las primeras horas después de la matanza algunas autoridades señalaron que las víctimas eran pandilleros. Los familiares de los jóvenes muertos elevaron sus voces de protesta para mostrar que se trataba de estudiantes.
También mostraron su indignación por la enorme cantidad de crímenes que se cometen en Ciudad Juárez y los hechos quedan impunes ante la justicia.
Tres días después de la matanza, la procuradora de Chihuahua, Patricia González, reveló que el presunto responsable de la matanza de Salvárcar, un individuo apodado alias El 12 o El Rama, había muerto durante un enfrentamiento con el Ejército.
Las autoridades de Chihuahua también señalaron que el autor intelectual de la masacre de Salvárcar había sido identificado como José Antonio Acosta Hernández, alias El Diez, un ex agente de la Policía Ministerial de Chihuahua.
Un año y medio más tarde se inició el juicio contra cinco presuntos responsables de la matanza.
En enero de 2012, dos años después de la matanza, padres, familiares y amigos de las víctimas siguen clamando justicia al gobierno de Calderón.
Luz María Dávila, madre de dos de las víctimas, sigue exigiendo al presidente de México que castigue a los responsables de la masacre de adolescentes.
"Que el gobierno ya haga algo, como dicen no pasa nada y todo sigue pasando, todo está igual, yo perdí a mis dos niños", manifestó Dávila.
Ciudad Juárez es considerada la urbe más peligrosa de México, a pesar del despliegue militar que ordenó el presidente Calderón para combatir a la delincuencia organizada.
Armas utilizadas por los sicarios que cometieron la matanza de Salvárcar forman parte del arsenal traficado dentro del operativo Rápido y Furioso.
Cuatro de los cinco procesados como autores de la matanza fueron condenados a pagar una pena de 240 años de prisión.
Un quinto acusado no fue a corte porque su testimonio fue obtenido por medio de tortura.
Los delitos por los cuales fueron procesados corresponden a homicidios dolosos y delincuencia organizada con los agravantes del caso.
Un testigo en el juicio a los responsables de la matanza de Salvárcar dijo en la corte que los cuatro acusados formaban parte del grupo de sicarios, integrado por más de 20 personas, que llevó a cabo el ataque.
En febrero de 2010, tras la masacre, el gobierno de Calderón puso en marcha el plan "Todos Somos Juárez" para erradicar la violencia de raíz y al que destinó 3,383 millones de pesos (unos $277 millones).
Ciudad Juárez, donde los cárteles de Juárez y el de Sinaloa libran cruentos enfrentamientos por el control del territorio para el trasiego de drogas, es considerada la urbe más violenta de México con más de 3,100 asesinatos en 2010.