Enviar por correo electrónico
Completa los datos requeridos en el formulario para compartir esta página con tus amigos.
El adiós 'electoral' a Chávez desnuda las carencias de Venezuela
La procesión desnudó los problemas de Venezuela
A lo largo de la carretera que va desde la academia militar hasta el museo en lo alto de una montaña, están algunos de los barrios marginales más peligrosos del planeta. La vía pasa por debajo de puentes que necesitan reparaciones urgentes y frente una tienda de alimentos con muy poco qué vender, apunta The Associated Press.
Decenas de miles de venezolanos se reunieron a lo largo de la ruta el viernes para ver el recorrido del cadáver del presidente por la ciudad, en otra coreografía diseñada para cautivar la atención de los partidarios de Chávez, de cara a las elecciones del 14 de abril para reemplazarlo. Después, el pueblo tendrá que seguir viviendo con los problemas que Chávez dejó atrás.
Esta tensa y gris capital es un reflejo de muchos de los problemas de Venezuela, con edificios de apartamentos medio derruidos y filas para comprar alimentos que con frecuencia comparten la misma acera con multitudes deseosas de despedirse de su comandante.
"Más que nada, el gobierno sigue peleando con todo el mundo, y todo lo hace mal ", dijo Francisco Olivero, un carpintero de 54 años que vive con su esposa y cinco hijos en el barriada pobre de Catia, a pocas cuadras de la ruta funeraria.
Como muchos venezolanos, Olivero dijo que la violencia callejera, que está a niveles de un país en guerra, era su principal preocupación.
"Matan gente a diario ", afirmó. "He perdido amigos, familiares".
Sin alimentos
Mientras miles de personas eran conducidas en autobuses, y cadetes de la academia de policía se reunían a lo largo de la ruta para preparar la procesión, Olivero y su esposa Yelitza Acuña, se protegían de sol mientras hacían una larga fila para comprar harina, café, mantequilla y otros alimentos básicos que según ellos escasean desde hace unos dos años.
La tienda, ubicada en una de las zonas más transitadas de la ruta, vendía el viernes productos en demanda, lo que atrajo a numerosas personas desesperadas por unas pocas bolsas de harina.
"Se corre la voz y veníamos por aquí", dijo la esposa de Oliver, que es ayudante de cocina. Más tarde, el ataúd de Chávez pasó calle abajo en una carroza fúnebre negra, ante el ruido ensordecedor de miles de admiradores.
Algunos economistas afirman que los controles de precios impuestos por el gobierno con el fin de moderar la inflación, que está por el 20%, han imposibilitado a los dueños de tiendas vender alimentos básicos y ganar dinero, lo que ha provocado una amplia escasez. Por su parte, las autoridades han acusado a los suministradores de acaparar los insumos y han allanado almacenes en busca de azúcar, harina y otros productos alimentarios que escasean.
"No consigues nada ", dijo Anglys Bericote, una abogada de 27 años que viajó cuatro horas en autobús desde el poblado de Cajigal para presenciar el cortejo. Con un pasador en forma de corazón que dice "Yo soy Chávez", la mujer dijo que aprovechaba la oportunidad para comprar productos básicos. La gente de su vecindario incluso ha tenido que pasarla sin dentífrico ni papel de baño, afirmó.
"Es el plan de las empresas privadas ", expresó, repitiendo la postura del gobierno sobre el tema. "Lo acaparan todo y la gente se molesta".
Ojos ciegos a la violencia
A unas cuadras de distancia del museo militar, donde una llama ceremonial esperaba la llegada de los restos de Chávez, Jonathan Rodríguez observaba a partidarios del gobierno pasar en camisetas rojas con la imagen del fallecido presidente. Aguas negras salían de una tubería rota en la calle y el agente de seguros de 37 años regañó a sus dos hijos por jugar cerca.
"La mayoría de ellos no se quejan de los problemas que hay aquí", dijo Rodríguez en voz baja, acerca de los partidarios de Chávez que pasaban por allí. "Es como si no existieran".
Rodríguez dijo que no tiene ese lujo. La violencia es tan fuerte en la zona donde vive que él y su familia se encierran en la casa todos los días a las 6 p.m. y sólo abren la verja de hierro de la puerta del frente a la mañana siguiente. Sin embargo, para Rodríguez, no salir de casa quizás no sea suficiente para protegerse a sí mismo y a su familia de la violencia en las calles. Hace varias semanas, una bala perdida penetró el techo de láminas de zinc de una casa del vecindario.
Casi todas las calles de Caracas se vacían al comenzar a caer la noche y los habitantes viven bajo la presión de una tasa de homicidios 20 veces mayor que en Estados Unidos. El jueves, el Programa de Desarrollo de la ONU dio a conocer los resultados de un estudio que concluye que Venezuela tiene la quinta mayor tasa de homicidios del mundo, sólo por detrás de Honduras, El Salvador, Costa de Marfil y Jamaica.
Rodríguez atribuyó los problemas de su barriada a delincuentes que recorren las calles en motocicletas. Consideró que hacen falta más patrullajes policiales para recuperar los barrios.
Muchos, sin embargo, creen que la policía representa una parte importante del problema. En una revelación sobrecogedora, el entonces ministro de Relaciones Interiores y Justicia, Tareck El Aissami, dijo en 2009 que la policía era responsable hasta por el 20% de los delitos en el país.
"Ahora me quedo en la casa", dijo Rodríguez. "Afuera no está seguro".
A lo largo de la ruta seguida por la procesión había señales inconfundibles de que la inseguridad no es el único problema de este país de 28 millones de habitantes. Muchos servicios básicos no funcionan más.
Un endeble techo para vivir
La carroza que llevaba el féretro partió de la academia militar, rodeada por barriadas. Ahí, las casas de ladrillos sin recubrimiento alguno parecen aferrarse apenas a las empinadas laderas de las colinas que se yerguen casi en vertical hacia el cielo caribeño.
Muchos venezolanos se han mudado a estas barriadas durante el gobierno de Chávez, como víctimas de un déficit de vivienda estimado en dos millones de unidades por parte del grupo Provea, defensor de los derechos humanos. Las estadísticas oficiales señalan que el número de viviendas consideradas "inadecuadas" en el país creció de 295 mil en 1999 a más de 404 mil en 2011.
El crecimiento de estos asentamientos miserables ha provocado otros problemas. Ante la infraestructura ruinosa o inexistente, las aguas negras de toda la ciudad desembocan prácticamente en el mismo sitio, el río Guarie, otrora limpio, cuyo cauce coincide con buena parte del recorrido que siguió la procesión de Chávez, vitoreada por soldados y simpatizantes de camisas rojas.
En 2005, Chávez hizo una promesa muy recordada, al asegurar que los venezolanos serían capaces un día de nadar en ese río. Si alguien lo hubiera intentado el viernes, habría arriesgado su vida.
© 2012 Univision Communications Inc.
- Artículo anteriorMurió atropellado hermano de cantante mexicana Yuri
- Próximo artículoMurió de rabia tras transplante de órgano
- Artículo anteriorMurió hermano de cantante Yuri
- Próximo artículoMurió de rabia tras transplante de órgano
Publicidad | Vea su anuncio aquí
Artículos
Videos
El segundo funcionario de más alto rango en la adquidiósesis de Newark, Nueva Jersey, renunció tras escándalo sexual.
Publicidad | Vea su anuncio aquí
