Brasil tiene su primera mujer presidenta, la ex guerrillera Dilma Rousseff
Dilma Rousseff, una ex guerrillera y enérgica ministra de 62 años, se convirtió en la primera mujer en alcanzar la presidencia del país más poderoso de América Latina, Brasil, gracias al respaldo de su carismático mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
De temperamento explosivo, lo que le valió el apodo de Dama de Hierro de la política brasileña, Dilma ascendió de la mano de su padrino Lula, para quien actuó como jefa del Gabinete Ministerial (2005-2010). "Estoy en un gobierno, en un país en el que ningún hombre asume sus posiciones. Soy la única mujer, y la única persona en Brasil, dura, cercada por hombres suaves", afirmó entre risas Rousseff, al explicar su fuerte temperamento en un encuentro con periodistas en Sao Paulo.
Sin experiencia en campañas electorales, ya que ésta es la primera vez en que se sometió al veredicto de las urnas, Rousseff comenzó a posicionarse como firme candidata al sillón presidencial a partir de mayo, ya que hasta entonces estaba segunda en las encuestas de intención de voto detrás de Serra.
Rousseff derrotó a Serra, de 68 años, ex gobernador del Estado de Sao Paulo y candidato presidencial por segunda vez, por más de once puntos de porcentaje. En 2009, Rousseff fue diagnosticada con un cáncer en el sistema linfático, aunque luego de su tratamiento en septiembre del mismo año los médicos la consideran completamente curada.
Rousseff se presentó por el oficialista Partido de los Trabajadores, bajo el ala del actual presidente, Lula Inacio da Silva. En su juventud, Rousseff integró dos organizaciones armadas clandestinas de oposición a la dictadura militar, el Comando de Liberación Nacional (Colina) y la Vanguardia Armada Revolucionaria Palmares (VAR Palmares), aunque su grado de participación en acciones armadas es aún motivo de polémica.
Nacida en diciembre de 1947, Dilma tiene una hija, Paula, y un nieto, Gabriel, que nació a principios de septiembre y logró que la flamante abuela interrumpiera por unos días su apretada agenda de campaña. Se divorció del padre de Paula, Carlos de Araújo, después de treinta años de un matrimonioa estable, a pesar de las dificultades impuestas por la prisión de ambos durante el último régimen militar (1964-1985).
Arrestada en Sao Paulo en enero de 1970, fue condenada inicialmente a seis años de prisión pero finalmente fue liberada en 1972. Durante su arresto, fue sometida seguidamente a torturas para que revelara nombres de otros militantes.
A inicios de los años 80 participó de la refundación del Partido Laborista Brasileño (PDT, del legendario caudillo Leonel Brizola), aunque en 1986 abandonó esa sigla y se sumó al PT.
Los comicios en Brasil se desarrollaron con normalidad. Escrutadas casi todas las mesas del país, Rousseff obtenía poco más del 55% de los votos y se convertía en la primer mujer presidenta de Brasil.