El misterio ronda las ruinas paraguayas
En Paraguay los vestigios de la orden de misioneros jesuitas que llegó a evangelizar a las tribus idígenas, siguen dando cuenta de la historia y la fe del pueblo guaraní.
Mejor conocida como la Ruta Jesuítica, la serie de vestigios de templos católicos de la orden, cruza gran parte del territorio.
El punto de partida de la Ruta es Asunción, la capital paraguaya.
En asunción se pueden observar las antiguas colonias jesuitas.
También se observan las reducciones jesuíticas, que son las ruinas de los edificios que levantaron los misioneros católicos.
La orden de misioneros llegó a este destino para evangelizar a las comunidades índígenas sudamericanas.
A más de 400 años de haber sido levantados por los evangelizadores, los cimientos de muchos de los templos siguen en pie.
Las ciudades más importantes donde se encuentran reducciones jesuíticas son Paraguari y Parana.
En la actualidad estas edificaciones dan testimonio del nacimiento de una fe entre los guaraníes.
Además se conviertieron con el paso del tiempo en un gran atrctivo turístico de Paraguay.
Miles de paraguayos y extranjeros visitan anualmente este destino que remonta siglos de historia.
Las reducciones jesuíticas más visitadas son la Misión Jesuítica Guaraní Santísima Trinidad del Paraná, Jesús de Tavarangue, San Cosme y Damián.
Así coo los museos de San Ignacio, Santa María, Santiago y Santa Rosa Misiones.
Además de los vestigios arqueológicos el paisaje que ofrece la ruta, rodeada de selva, enmarca el pasado histórico.
Las ruinas que quedan de la orden jesuita en Paraguay, descubren siglos después, la unión de la historia y la fe de los evangelizadores.