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Policía hondureña recupera viviendas en poder de pandilleros

Maras

Las pandillas acechan países de Centroamérica.

- AFP

Marcha por la paz en Honduras

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Recuperaron 13 casas


TECUCIGALPA - Más de 200 policías ocuparon 13 viviendas que estaban en poder de miembros de la pandilla Mara 18 (M-18), en la periferia sur de la capital hondureña.

¿Cómo recuperar todas las casas invadidas? 

Al mando del comisionado Abencio Flores, los policías entraron a las casas, algunas de las cuales tenían grafitis de la M-18 pero estaban abandonas, en la colonia 14 de Marzo.

"Ellos no vivían aquí, sacaron a los vecinos de las viviendas y las ocupaban para venir ocasionalmente a planificar sus operaciones delictivas", manifestó el oficial a la AFP, mientras los policías tomaban posesión de las viviendas.

"Las viviendas quedan en custodia de la Policía, vamos a dejar personal permanente, para que los vecinos recobren la paz y tranquilidad", subrayó el comisionado.

Inseguridad en las calles hondureñas 

Los pandilleros no sólo controlan barrios y colonias en varias ciudades del país, sino que se han apoderado de taxis y autobuses, obligando a los propietarios, bajo amenaza de muerte, a traspasar los vehículos a su nombre en los registros oficiales.

Según un estudio elaborado por encargo del estatal Programa Nacional de Prevención, Rehabilitación y Reinserción Social (PNPRRS), las pandillas o maras tienen unos 4,728 miembros en Honduras.

De acuerdo con la investigación, aunque ese número disminuyó -de unos 30,000 que había hace 12 años, por leyes "antimaras"- están resurgiendo, se "perfeccionaron" y se "fortalecieron" al incursionar en el narcotráfico, sicariato y secuestros.

Las pandillas más numerosas son la Mara 18 (M-18) con 2.047 miembros (48%), rival de la también temida Mara Salvatrucha, con 2,104 (49%) integrantes, según el estudio.

Además están la Mara Organizada Ganster, West Side y la Mara 61, con mayor presencia en la norteña ciudad de San Pedro Sula, la segunda ciudad del país y considera la más violenta del mundo.

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