Tragedia en prisión salvadoreña
En rueda de prensa en el centro de readaptación de Ilobasco, en el departamento de Cabañas, unos 32 kilómetros de esta capital, Campos señaló que el siniestro se registró a las 05:45 horas del miércoles.
Explicó que el incendio ocurrió en el sector 1 del centro de infractores menores, donde hay 42 internos, de los cuales 16 murieron calcinados, 22 resultaron con quemaduras y sólo cuatro fueron rescatados sin ninguna lesión.
El director, quien no determinó el origen del siniestro, indicó que la policía, los cuerpos de bomberos y de socorro acudieron al lugar de los hechos, donde los internos pedían auxilio con golpes y ruidos.
Pese a que se manejan las tesis que el incendio fue provocado por una revuelta entre los pandilleros de la mara 18 o un cortocircuito, Campos expresó que será el Cuerpo de Bomberos, Fiscales e Investigadores quienes determinen las causas.
Sin embargo, el funcionario del centro de menores manifestó que fueron los colchones y toldos lo que agarraron fuego.
Descartó que el siniestro se haya dado por una sobrepoblación, porque dicho reclusorio tiene capacidad para 200 internos, y solo había 93 en total.
Las autoridades omitieron los nombres de los fallecidos por respeto a los familiares y porque también será Medicina legal la encargada de identificar y confirmar de manera oficial las víctimas.
Las autoridades omitieron los nombres de los fallecidos por respeto a los familiares y porque también será Medicina legal la encargada de identificar y confirmar de manera oficial las víctimas.
El ingreso de la prensa a la escena del incendio fue negado para evitar que se borre cualquier evidencia de lo que provocó el fuego.
Además de los 16 muertos, el incendio dejó al menos 22 heridos, 10 de los cuales fueron trasladados a hospitales por lo severo de las quemaduras.
El director de emergencia del capitalino Hospital Nacional Rosales, Juan Antonio Tobar Díaz, confirmó a periodistas que 10 de las víctimas fueron ingresadas al centro debido a las quemaduras de hasta 60 por ciento que presentan en sus cuerpos, incluso algunos han tenido que ser sometidos de inmediato a cirugías.
Otros de los internos ha sido llevados al Hospital Zacamil, al norte de San Salvador, y al centro asistencial de Cojutepeque, en el departamento de Cuscaltán, unos 28 kilómetros de la capital.
Los cuerpos de las víctimas fueron depositados en bolsas negras de plástico.