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Gobierno de Colombia y FARC se reúnen en Cuba

Diálogos de paz


A las cifras de muertes dadas a conocer por Pinzón, se agregan las ofrecidas el viernes pasado por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, quien señaló que "en las últimas 48 horas", las fuerzas de seguridad habían puesto fuera de combate a otros 16 guerrilleros de las FARC y del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

El ELN no está en los diálogos, aunque ha expresado su voluntad de hacerlo tras la petición del Ejecutivo de que se incorpore a él.

Entre las acciones directas de las FARC contra las fuerzas de seguridad del Estado, está una emboscada contra una patrulla policial en el Cauca, en la que mataron a seis agentes e hirieron a otro.

Este ha sido el ataque de las FARC que más víctimas mortales ha dejado desde que las partes comenzaron los diálogos de paz.

Un día después, dos soldados murieron al caer en un campo minado de las FARC en un área rural del departamento de Nariño. Otros cuatro quedaron gravemente heridos.

Adicionalmente, las autoridades señalaron a redes urbanas de las FARC como las responsables de una explosión que el día de la fiesta de Halloween dejó 33 heridos, entre ellos 14 niños.

Según la Policía, los dos hombres que transportaban el explosivo que detonó en una céntrica calle de la localidad de Pradera, en el Valle del Cauca (suroeste), murieron y pertenecían a las FARC.

León Valencia, director de la Corporación Nuevo Arco iris, una ONG colombiana especializada en el estudio del conflicto armado interno, ve la mesa de diálogo como un ring de boxeo.

"La mesa de negociación siempre será un espacio de confrontación. Es un engaño que un conflicto que ha durado 50 años con miles de muertos y hay dolores, venganzas y odios, sería una cosa extraña y artificial", dijo Valencia a la radio RCN.

Agregó que a su juicio se necesitaban "unos negociadores de parte del Estado con unos nervios muy bien puestos, que enfrenten la mesa como si fuera un 'ring de Boxeo'".

La agenda de los diálogos del Gobierno colombiano con las FARC tiene como ejes buscar una solución al problema de la tierra, la dejación de las armas por parte del grupo guerrillero, la entrada de los rebeldes desmovilizados en la vida política, la solución al problema del narcotráfico y la reparación a las víctimas del conflicto que sacude al país andino desde hace casi medio siglo.

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