Incendio en una prisión chilena dejó 83 muertos
Un incendio en la prisión de San Miguel, ubicada al sureste de la capital de Chile, Santiago, dejó al menos 83 nuertos.
El fuego se originó debido a una pelea entre los reos, por lo que empezaron a quemar colchones en la Torre 5 y a partir de ahí, se extendió.
El presidente Sebastián Piñera, llegó al centro de emergencia desde donde informó a la prensa que la cifra de fallecidos era de 83.
El mandatario declaró que 'las condiciones que existían adentro de esa cárcel son absolutamente inhumanas' y explicó que había 26 guardias. Añadió que en las torres de cemento del interior había otros seis custodios.
Hay 14 presos heridos que sufrieron graves quemaduras en el rostro y aparato respiratorio.
Las familias de los presos, al enterarse del incidente, enseguida acudieron al penal. Algunos de ellos, al saber la lista de fallecidos, lanzaron insultos, botellas y piedras a las autoridades.
También señalaron ante medios de comunicación que la policía de la prisión cerró las puertas del recinto y no permitió un rápido acceso a los bomberos y que le dieron prioridad al ingreso de policías antimotines.
Un prisionero realizó una llamada a la televisora estatal, en donde confirmó los detalles proporcionados por los familiares. Dijo que 'a los bomberos no los dejaron ingresar, los antimotines entraron primero y empezaron a pegarnos, y después entraron los bomberos'.
Fernando Echeverría, intendente metropolitano, proporcionó datos específicos de las víctimas. 'En el sector sur donde había 72 internos, hay 66 fallecidos y se logró rescatar a cinco, mientras que otros 15 reos, murieron por asfixia en el sector norte'.
El incidente se dio a conocer por la llamada de un interno que pedía auxilio. Aunque los reos tienen prohibido los celulares, los reciben clandestinamente.
El dolor y llanto de los familiares de los presos invadieron las afueras del penal.
El presidente de la asociación de funcionarios penitenciarios, Pedro Hernández, denunció a la prensa que al ocurrir el incendio solamente había cinco custodios para una población de 1,900 reos.
Felipe Bulnes, ministro de Justicia, reconoció que el incendio 'se explica también por las condiciones de hacinamiento en las cárceles que se arrastra por décadas'