Pedro Cortez, el minero número 31
Pedro Cortez fue el minero número 31 en ser izado a la superficie el 13 de octubre, poco después de las 21:00 horas. En 2009 sufrió otro accidente en la mina San José donde perdió un dedo. Fue el encargado de las comunicaciones del grupo de los 33.
Cortez es un experto en acústica. Pero el 5 de agosto, día del derrumbe en la mina San José, trabajaba como chofer de máquina pesada que se utiliza para el movimiento de materiales bajo tierra.
El día en que fueron rescatados Cortez pidió ser el último en ser izado. Pero ese honor recayó en Luis Urzúa, el capataz, quien le pidió al presidente chileno Sebastián Piñera hacer todo lo posible para que nunca más ocurran este tipo de tragedias.
La hija de Pedro Cortez, María Paz, de 7 años, quería que su padre saliese de la mina antes de su cumpleaños, el 20 de octubre. Ese día cumplió 27 y lo celebró por todo lo alto en compañía de su familia y amigos.
Doris, madre de Pedro Cortez, da gracias a Dios todos los días por volver a tener entre sus brazos a su “consentido”. Aseguró que nunca perdió las esperanzas durante los 70 días de angustia.
Cortez es uno de los mineros más jóvenes del grupo de los 33. Por ahora no tiene claro qué hará en el corto plazo. Mientras, hace planes para hallar un mejor trabajo, con mejor paga y menos inseguro que la profesión de minero.
Los 33 viajaron a Los Angeles, California, para ser homenajeados como héroes por la cadena de televisión estadounidense CNN. La Revista Tome los tiene en la lista de hombre del año 2010 y varios gobiernos, entre ellos el de Israel, han girado invitaciones para viajar. La lista crece.
Pedro Cortez, el minero electricista