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Dilma Rousseff asume la presidencia de Brasil

Dilma Rousseff

Dilma Rousseff asumió la presidencia de Brasil este 1 de Enero.

- AFP

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Se despide Luiz Inácio Lula da Silva


BRASILIA, Brasil- Dilma Rousseff fue investida el sábado como la primera mujer presidenta de Brasil, sucesora del popular gobernante Luiz Inácio Lula da Silva.

Flanqueada por su vicepresidente Michel Temer y los presidentes del Senado, José Sarney, y de la Cámara de Diputados, Marcos Maia, la nueva gobernante de 63 años leyó el juramento en el que se compromete a respetar la Constitución y las leyes antes de que Sarney, un ex presidente de la república, declarara su investidura como la 36ta gobernante del país.

Vestida con un vestido claro, Rousseff llegó a la sede del Congreso en un Rolls Royce descapotable de la presidencia, aunque debió ir con el auto cubierto por la intensa lluvia que cayó en el momento de su recorrido.

Fue saludada por gobernantes extranjeros, legisladores aliados y opositores y miembros del gobierno al llegar a la sede legislativa.

La llegada al poder de Rousseff, una economista de 63 años, marca también la despedida tras ocho años de mandato de Luiz Inácio Lula da Silva, quien escogió a la ahora presidenta electa como candidata.

Entre la emoción y los deseos de progreso

En su primera declaración tras ser investida, Rousseff citó como principal compromiso de su gobierno mejorar las condiciones de vida de los sectores más pobres, al tiempo que anunció una política externa que enfatizará las relaciones con los países latinoamericanos como socios del progreso económico y social de Brasil.

Su mensaje trazó un plan de gobierno de continuidad de los logros de Lula con la concreción de tareas que el ahora ex presidente dejó pendientes, como las reformas política y tributaria.

"Hoy será la primera vez que la banda presidencial se colocará en el hombro de una mujer", manifestó en su discurso ante gobernantes extranjeros, legisladores, ministros, y miembros del poder judicial.

Rousseff se atragantó por la emoción en un momento de su discurso cuando manifestó que "a partir de este momento seré la presidenta de todos los brasileños".

Recordó su pasado guerrillero en los años 70, cuando combatió a la dictadura militar (1964-1985), al decir que "entregué mi juventud al sueño de un Brasil mejor. No tengo ningún arrepentimiento, no tengo tampoco rencor".

Un gobierno por y para mujeres

La transmisión de mando comenzó bajo un intenso aguacero cuando Rousseff recorrió la céntrica Explanada de los Ministerios hacia la sede del Congreso en un Rolls Royce de 1953 de la presidencia brasileña, mientras decenas de miles de simpatizantes se apostaron a la orilla del camino a saludarla con banderas de Brasil y del gobernante Partido de los Trabajadores (PT).

Tras su juramento presidencial, Rousseff trazó las grandes líneas de lo que será su gobierno, en el que el combate de la miseria, la mejora de la educación, salud y la seguridad emergieron como prioridad.

"Mi compromiso supremo es honrar a las mujeres, proteger a los más frágiles, y gobernar para todos", declaró la gobernante, ex ministra del gobierno de Lula durante más de siete años.

Insistió en que su gobierno mantendrá la estabilidad económica sin inflación, al tiempo que defendió la promoción de las exportaciones y el combate del proteccionismo de los países ricos.

Rousseff dedicó gran parte de su discurso a homenajear a Lula, el gobernante más popular de la historia reciente de Brasil y quien la escogió como candidata del izquierdista PT para las elecciones de octubre.

"Vengo para consolidar la obra transformadora del presidente Lula, un presidente que cambió la forma de gobernar y llevó al pueblo brasileño a confiar en sí mismo y en su futuro", destacó.

Analistas coinciden en que la experiencia de Rousseff como ministra de Lula le dieron un conocimiento a fondo de la máquina pública y señala un camino de continuidad de la administración saliente.

"La presidenta Dilma debe continuar las grandes directrices políticas de la administración Lula", opinó Michael Shifter, presidente de la organización Diálogo Interamericano, de Washington. "Es poco probable que haya grandes cambios en política económica, social o externa, aunque Dilma ciertamente tendrá un estilo que refleje su experiencia en economía y energía".

Al mismo tiempo, advirtió que los éxitos atribuidos al gobierno de Lula hacen que Rousseff llegue al poder con la expectativa de mantener el escenario favorable que vivió el gobierno saliente.

"Eso es un desafío difícil, Brasil vivió avances dramáticos en todos los campos durante los últimos años, lo que será difícil de mantener. El ambiente externo podrá ser menos favorable y los problemas internos se pueden agravar", advirtió Shifter.

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